El Fénix se presentaba en Valencia con muchas bajas, especialmente en su línea de tres cuartos. Tras un empate y una derrota en casa un tanto dolorosos, el equipo viajaba libre de presión y de tensiones.
Los primeros compases del partido fueron de dominio territorial del Fénix. En los primeros diez minutos el CAU apenas pasó de medio campo con una patada bien recepcionada y contrarrestada por Toni, Romain y Edmundo. La posesión también era visitante, pero el peligro de cara a la zona de marca rival, prácticamente nulo, excepto por una rotura de Vasco que fue placado in extremis cuando se dirigía solo hacia ensayo.
A partir del minuto 10, la maquinaria del CAU se puso a funcionar justo donde el Fénix es, al menos era, más fuerte. En el maul tras touche. Allí fue donde realmente el CAU hizo daño al Fénix y labró su triunfo refrendado en 5 ensayos en 25 minutos de juego. Los que fueron del 10 al 35. El Fénix paró el juego del rival fuera e incluso en sus rápidas idas y venidas de lado a lado del campo, pero el CAU fue más fuerte delante y puso en evidencia las debilidades de los maños con el juego sin balón.
La segunda parte comenzó con un ensayo del CAU a los dos minutos. A partir de ahí el Fénix, con la delantera prácticamente renovada al completo, sí que dominó y creó más peligro. Trabajó en el maul tras touche donde consiguió un ensayo y defendió mejor. De un robo de balón por avant vino el segundo ensayo.
El CAU comenzó a dominar la melee y a la media hora de juego consiguió un ensayo de castigo, que sería el último del partido. Un parcial de 12-10 en la segunda parte, frente a un 31-0 en la primera.
La semana que viene el Fénix no puede fallar en casa frente al Enginyers, si no quiere descolgarse a la parte baja de la clasificación.




