El llamado Red Box Santander Universidades, según afirma la entidad bancaria, pretende "ayudar a los jóvenes a preparar su primera entrevista de trabajo".
Pero desde el Colectivo de Estudiantes Progresistas de Aragón (CEPA) consideran que este tipo de eventos "son la perfecta representación gráfica de como la universidad está dejando de ser un espacio de conocimiento en libertad para todos y se convierte en un nicho de mercado para las empresas y las multinacionales".
En este sentido, afirman que no es casualidad que este tipo de eventos se hagan aquí, "pues la Universidad de Zaragoza, debido a que Aragón es el segundo territorio que menos financia a sus universidades púbicas, se sitúa a la vanguardia en lo que a financiación privada se refiere, más de un 7%".
Este mecenazgo supone que la Universidad ceda sus espacios a estas empresas y "tome sus decisiones pensando en los beneficios de estas, llegando a ofertar cátedras con sus nombres, y no en asegurar una docencia de calidad o unos espacios adecuados a sus estudiantes", critica CEPA.
En el caso del banco Santander, este tipo de acciones "solo buscan lavar la imagen de un banco que es conocido por obtener sus beneficios mediante prácticas como la especulación inmobiliaria, desahuciando a quien se interponga en su objetivo, o mercadeando con el precio de los alimentos", añade el colectivo estudiantil.
Para CEPA que "el gobierno descienda la partida de becas mientras los bancos nos ofrecen a cambio hipotecarnos para estudiar" es "otra muestra de los recortes en lo público" y como "imponen beneficios para lo privado llevándose por delante los derechos de las y los estudiantes y transformándolos en mercancía".
"Mientras nuestros estudios se deterioran y cada vez accedemos a trabajos en peores condiciones y sus beneficios aumentan cada vez más, ocupan nuestro campus para hacerse propaganda y presentarse como colaboradores, cuando todos sabemos que son unos de los culpables de quiebra del sistema educativo que se manifiesta en que estudiemos en edificios en ruinas o que la universidad pública haya perdido casi 86.000 estudiantes en todo el estado", concluyen.




