La residencia privada situada en el kilómetro 300 de la carretera de València, en el barrio rural de Santa Fe, en el término municipal de Zaragoza, estaba ocupada por diecinueve ancianos atendidos por una cuidadora. Ocho de ellos, siete mujeres y un hombre, han fallecido por inhalación de humo.
Doce personas, la cuidadora y once ancianos, han sido trasladados a varios centros hospitalarios: cuatro al Clínico, seis al Miguel Servet y dos al Royo Villanova. Según publican varios medios, uno de los ancianos se encuentra en estado grave y otros dos permanecerán en observación debido a su avanzada edad -más de 90 años-, mientras que el resto los ancianos y la cuidadora recibirán el alta a lo largo de este domingo.
El incendio se ha declarado sobre las 23.45 de la noche del sábado en la segunda planta del edificio donde se han quemado dos habitaciones, y han fallecido las cuatro personas que las ocupaban. El humo ha llegado hasta la tercera planta donde han fallecido otras cuatro personas.
Hasta el lugar del incendio se han trasladado dieciocho bomberos de Zaragoza, con seis vehículos, con el fin de sofocar el fuego, que ha sido controlado en pocos minutos.
Algunos ancianos han sido rescatados por los vecinos y vecinas de las casas colindantes, antes de que los equipos de emergencia pudieran actuar. Sin embargo, les ha sido imposible llegar a la tercera planta, por la cantidad de humo, lo que podría haber provocado la muerte de estas ocho personas y la hospitalización de las otras doce.
Los bomberos han advertido que fueron avisados por una persona que dijo que había ardido un colchón, y que había muchos ancianos que evacuar. Hasta el momento se desconoce el origen del fuego, a la espera de un informe oficial. La investigación llevada a cabo por la Guardia Civil acaba de empezar y durante la mañana del domingo han estado analizando el lugar de los hechos.
La Consejera de Derechos Sociales del Ayuntamiento Luisa Broto, se desplazó hasta el lugar del suceso junto al Consejero de Sanidad del Gobierno de Aragón, Sebastián Celaya, y el Delegado del Gobierno, Gustavo Alcalde.




