FAPAR, que realiza la misma exigencia del curso pasado, ya criticó duramente a la organización que el Departamento de Educación y el IASS realizaron de la misma, por "el fracaso que supuso no disponer de tiempo para que las familias se apuntasen, exigir una nueva tramitación, condicionar la ayuda a haber sido becado durante el curso escolar, la concesión del derecho exclusivamente para la comida y no para realizar otras actividades y la escasez de centros abiertos".
Por ello, en el mes de marzo se dirigieron al IASS y al Departamento para pedirles que, de cara al próximo verano, "planificasen con más rigor esta apertura, máxime cuando se anunció que se dispondría de un millón cien mil euros para este fin".
Las elecciones celebradas el pasado 24 de mayo y sus resultados, que hacen previsible que el PP y el PAR no sigan gobernando en Aragón, sirven, a juicio de FAPAR, de justificación para paralizar la apertura de comedores escolares en verano lo que a esta Federación le parece "sencillamente inaceptable y una irresponsabilidad impropia de una Administración pública", que "evidencia cómo se anteponen intereses partidistas y particulares a los intereses y necesidades" de las y los menores aragoneses.
"De la misma manera nos parece inaceptable que, a las familias con hijos e hijas en Educación Especial a quienes se había prometido revisar la subvención que reciben para realizar actividades en verano en los centros educativos dentro del Programa de Apertura de Centros, que han denunciado como inasumibles por su elevado coste, se les retire dicha promesa con la misma excusa de no seguir gobernando", aseveran.
Desde FAPAR hacen un llamamiento a los actuales responsables del Gobierno en funciones para decirles que "la ciudadanía no entiende de plazos para formar gobiernos, pero sí tenemos necesidades que deben ser atendidas".





