El pleno del comité de empresa ha informado que los despidos se realizaron en los tres casos por el artículo 52D del Estatuto de los Trabajadores y considera que se enmarcan en "una política más general de la empresa de reducir a la mínima expresión el empleo fijo y estable". "Se avanza a marchas forzadas a que todo el empleo en las plantas de BSH sea precario, con peores condiciones laborales, sociales y económicas", denuncian.
El comité, que califica de "graves" los despidos, creé que "dejan en evidencia que para la consecución de sus objetivos no les detiene el despedir a trabajadores enfermos". "Enfermedades por otro lado que, en un tanto por ciento muy elevado, han sido producidas por efecto del trabajo desarrollado en la propia empresa", aseveran.
"Amparados en la legalidad vigente no dudan en aplicar aquellos artículos del Estatuto de los Trabajadores, empeorados en la última Reforma Laboral , que puedan ayudarles en sus objetivos corporativos: al trabajador que tiene la desgracia de caer enfermo hay que sacarlo del proceso productivo", añaden en un comunicado.
"De hecho -continúan-, todas las acciones antes del despido, del acto concreto, van encaminadas a intentar convencer al trabador o trabajadora de que es la mejor opción para él o ella y sin realizar el más mínimo esfuerzo por buscarle un puesto de trabajo que sea compatible con su enfermedad, como por otro lado está también recogido en la legalidad vigente de seguridad y salud en el trabajo".
De esta forma, en una carta enviada a la Dirección de BSH Balay planta de La Cartuja, y a la Gerencia del grupo BSH Electrodomésticos, el pleno del comité de empresa -avalado por la Asamblea de las y los trabajadores- exige por unanimidad la "inmediata readmisión de las tres compañeras despedidas" y, "una vez dentro, buscar las solucciones con la representación de los trabajadores y los comites de seguridad y salud".




