FAPAR ha mostrado su preocupación por lo que define de "irresponsable actuación" del Departamento y que, a su juicio, repercutirá de forma negativa en el normal funcionamiento de los mismos, afectando al desarrollo del proceso de enseñanza-aprendizaje de sus hijos e hijas.
"Nos parece una grave contradicción y una temeraria decisión este retraso en el pago de gastos corrientes, que en nada favorece la exigencia de autonomía que en numerosas ocasiones se exige a los centros y que mucho nos tememos acabe cargándose en las espaldas de las familias a quienes se nos exijan pagos para poder mantener los centros abiertos en condiciones adecuadas", critican.
Según FAPAR, el recorte en estos gastos contemplado en los presupuestos del año 2015 ha sufrido una merma del 9%, alcanzando un 35% en toda la legislatura.





