
Un año más y con este ya son treinta y uno, las nabatas (almadias) volverán a descender el día 24 de mayo por las frías y bravas aguas del río Cinca en el Pirineo oscense.
La tradición nabatera del Cinca, transporte de los troncos de madera por el río desde el Pirineo hasta Tortosa en el Mediterráneo, se remonta al siglo XV época en la que ya se encuentran los primeros documentos escritos sobre esta peligrosa profesión.
Las nabatas, hoy en día, se han convertido en un importante reclamo turístico que atrae numerosos visitantes a la comarca de Sobrarbe, constituyéndose en uno de los acontecimientos turísticos y sociales más importantes. Habiendo sido reconocido como “Fiesta de Interés Turístico” y “Bien de interés cultural inmaterial”.
La Asociación de Nabateros y Nabateras del Sobrarbe sigue con la tradición de descender el penúltimo domingo de mayo. "Así pues también lo haremos este año y recordaremos con orgullo a nuestros antepasados", afirman.




