
Dos directivos de la Sociedad Estatal Correos y Telégrafos en su delegación de Zaragoza, el Jefe de Distribución, Ramón Sánchez, y el Jefe de la Unidad de Servicios Especiales, Jesús de Miguel, han sido citados a declarar ante el Juzgado de Instrucción número 10 de Zaragoza en la mañana de hoy, 25 de febrero, “por la posible comisión de un delito contra los derechos de los trabajadores”.
Según señala la CGT Aragón, “el motivo de esta obligada comparecencia de los directivos de la empresa postal es por el incumplimiento de la normativa de prevención de riesgos laborales y la exposición a un trabajador a un grave riesgo para su salud”.
Este sindicato explica que José Luis Sicilia “es un veterano empleado con 28 años de servicio que siempre había efectuado el reparto de la correspondencia en motocicleta. Nunca había conducido ninguna otra clase de vehículos en Correos. Pero el día 2 de octubre de 2014, con motivo del cambio de ubicación de parte de la plantilla de la USE 2 que fue trasladada de la avenida Calve s/n a la calle Gabriel García Márquez, se le ordenó que dejara de repartir la correspondencia en motocicleta y la efectuara en furgoneta”.
“Nuestro compañero siempre había concursado para un puesto de reparto en motocicleta y cuando se le ordena el cambio de puesto de trabajo, pone en conocimiento de sus jefes que no ha recibido formación ni información sobre los riesgos laborales del reparto en furgoneta y que no está capacitado para la conducción de ese tipo de vehículo industrial. También expresa que en su vida personal nunca ha sido usuario de un vehículo de 4 ruedas. Bajo amenaza de sanción grave si no acata la orden, nuestro compañero se ve obligado a iniciar el reparto en la furgoneta asignada. Correos con este proceder incumplía de manera flagrante lo establecido por la Ley 31/1995 de Prevención de Riesgos Laborales. Poco después del comienzo de su jornada sufre un accidente que le produce un traumatismo del que tardó en sanar 20 días”, denuncian desde la CGT.
Desde el sindicato continúan explicando que “a su regreso a la actividad laboral, le comunican que la orden de repartir en furgoneta sigue vigente, por lo que José Luis Sicilia se ve obligado a paralizar la actividad laboral conforme establece la Ley de Prevención de Riesgos Laborales (articulo 21.2) y denunciar a Correos ante la Inspección de Trabajo de Zaragoza. Simultáneamente denunció a los directivos que le dieron las órdenes ante el juzgado de lo penal por un posible delito contra los derechos de los trabajadores (articulo 316 y siguientes del Código Penal”.
“Las consecuencias son que Correos decide abrir un expediente disciplinario por ‘simulación de accidente y desobediencia de las ordenes de sus superiores’. Pura venganza contra José Luis Sicilia por exigir el cumplimento de la normativa legal en materia preventiva. El actuar represor de la Dirección de Correos se constata cuando como medida cautelar, por lo tanto antes siquiera de haberlo oído en declaración, decide la suspensión de funciones de nuestro compañero lo que conlleva la perdida de la mitad de sus ingresos económicos mensuales”, denuncian desde el sindicato.
Tal y como indica la CGT, “esta situación se puede prolongar hasta seis meses pues éste es el tiempo máximo que tienen para resolver el expediente disciplinario. Por otra parte éste está siendo tramitado fuera de los márgenes de la legalidad, empezando por la persona que lo instruye que no goza de habilitación para realizar dicha función. Una vez que se ha tenido acceso a los documentos de dicho expediente se ha comprobado una determinación clara de culpabilizar a nuestro compañero y exonerar de responsabilidad a los cargos directivos que con sus órdenes pusieron en riesgo la salud y la integridad de José Luis Sicilia”.
“Con mucho aditamento y aparataje, se pretende dar una apariencia de verdad a lo que no deja de ser un relato falso que se ha construido para intentar librar de su responsabilidad penal a quienes de forma consciente vulneraron la legalidad en materia de prevención de riesgos laborales. Que una vez ya producido un daño a la salud de José Luis Sicilia, estos directivos de Correos volvieron a presionar al trabajador para que nuevamente acatara unas órdenes que ponían en serio riesgo su salud y la de otros conductores y transeúntes que pudieran ser afectados por su falta de capacidad para conducir un vehículo industrial de 4 ruedas”, detallan desde CGT.
“Nuestro compañero no solo tiene una larga trayectoria profesional de casi 30 de servicio sin haber recibido ninguna sanción, sino que además es delegado sindical de CGT ampliamente conocido dentro del colectivo postal. Creemos que Correos con su actuación pretende intimidar y doblegar a aquellos que le recuerdan que existe una legalidad que ampara el derecho a la salud laboral de los trabajadores, que su capacidad de organizar el trabajo no le exime del cumplimiento de la normativa de prevención de riesgos laborales”, concluyen desde CGT.




