El Chopo Cabecero del Remolinar participa en el concurso ‘Árbol Europeo del Año’

Cientos de miles de ciudadanos y ciudadanas europeas eligen cada año mediante una votación popular al Árbol Europeo del Año, en un certamen que da nombre en inglés a este concurso internacional, European Tree of the Year. La asociaciación organizadora, Enviromental Partnership Association, persigue destacar los árboles viejos como un importante patrimonio natural y cultural a apreciar y proteger, como un medio de fomentar la conservación de la Naturaleza.

06 febrero, 2015. 07:09
Foto: Chabier de Jaime
Foto: Chabier de Jaime

Cientos de miles de ciudadanos y ciudadanas europeas eligen cada año mediante una votación popular al Árbol Europeo del Año, en un certamen que da nombre en inglés a este concurso internacional, European Tree of the Year. La asociaciación organizadora, Enviromental Partnership Association, persigue destacar los árboles viejos como un importante patrimonio natural y cultural a apreciar y proteger, como un medio de fomentar la conservación de la Naturaleza. En el Árbol Europeo del Año, a diferencia de otros concursos, no es importante la belleza, el tamaño o la edad sino la historia y la relación con las personas. Se buscan árboles que sean una parte integrante de la comunidad humana junto a la que viven.

Se presenta un candidato por país, algún árbol que destaque por su interés histórico, significación social, valor afectivo, etc. para las personas y comunidad de su entorno. Cada ejemplar puede recibir un único voto por cada persona participante en la elección mediante una votación vinculada con su correo electrónico. El periodo de votación es el mes de febrero.

La candidatura: el Chopo Cabecero del Remolinar en Aguilar d'Alfambra, -Comunidat de Teruel-

El Centro de Estudios del Xiloca, la Plataforma Aguilar Natural y VoluntaRíos, tres asociaciones aragonesas sin ánimo de lucro, son las promotoras de esta candidatura al Árbol Europeo del Año 2015. El ejemplar es un chopo cabecero localizado en el camino del Remolinar de Aguilar d'Alfambra -Comunidat de Teruel-, localidad situada a unos 1.300 metros de altitud.

Es un ejemplar notable que goza de buena salud, tiene 24 metros de altura, 20 metros de diámetro en la copa y un perímetro en el tronco de casi seis metros. Y varios cientos de años de antigüedad. Sin embargo, estas no han sido las razones fundamentales para su selección.

El Chopo Cabecero del Remolinar no compite por la excepcionalidad de sus dimensiones o por su longevidad, que las tiene y destacables. Compite porque es un representante de la cultura campesina que históricamente ha moldeado el paisaje de las altas sierras de Teruel.

El chopo cabecero, el árbol del pueblo

Es el gran naturalista Chabier de Jaime quien nos ha introducido en la mecánica del concurso, y también quien nos sumerge en la magia del “Chopo cabecero”. Explica De Jaime que esta es la denominación popular que recibe en el sur de Aragón el álamo negro (Populus nigra) gestionado mediante el desmoche o escamonda, técnica consistente en la corta periódica de todas las ramas del árbol, que nacen a una misma altura del tronco. Al brotar, los vástagos quedan lejos del diente del ganado. Así, se compatibiliza la producción forestal y la presencia de los rebaños en las dehesas fluviales. El desmoche prolonga la vida de los árboles y les proporciona una característica forma de candelabro, siendo verdaderas esculturas vivas cinceladas durante décadas por la mano campesina.

Un chopo cabecero se reconoce por su tronco bajo, rugoso y grueso coronado por una gran protuberancia callosa de la que nace una cosecha de largas y rectas ramas o vigas, que se empleaban como combustible y para la construcción. Las gentes de Aguilar han nacido desde hace siglos bajo las vigas de los viejos chopos cabeceros que mantienen sus casas; igualmente, estos árboles han dado la leña que lleva calentado sus hogares desde generaciones. Los chopos cabeceros aportaban una cosecha anual de hojas que servían de forraje para el ganado ovino, en otoño antes de la partida de los rebaños trashumantes hacia Levante.

Es un cultivo de un árbol autóctono. Se plantaban en lindes entre fincas, junto a las acequias y, sobre todo, en los márgenes de los ríos y arroyos. Con sus raíces retenían el terreno y protegían el suelo agrícola de las violentas avenidas. Las riberas eran –aún son- largas dehesas fluviales en las que crecía pasto fresco para los rebaños.

Este aprovechamiento agrosilvopastoral tradicional y sostenible ha permitido la creación de árboles de grandes dimensiones, con numerosos huecos y abundante madera muerta, sobre la que se desarrolla una compleja comunidad biológica que encuentra en estos árboles monumentales su alimento, refugio y lugar de cría.

Historia y reivindicación del paisaje del chopo cabecero

Continúa Chabier de Jaime relatando que estos árboles trasmochos fueron desde bien pronto una solución productiva en un entorno históricamente deforestado. Hay ya referencias históricas en ordenanzas de la Comunidad de aldeas de Teruel (1624) aunque probablemente sea una norma muy anterior pues en los fueros que Jaime II concede a Aguilar (1303) ya organiza la gestión de las dehesas del río Alfambra.

Los dances son representaciones populares de carácter sacro de origen medieval. El Dance de Aguilar del Alfambra, que conocemos en una versión del siglo xviii, comienza situando la acción en esta gran chopera con el diálogo de dos pastores.

Eso es el paisaje del chopo cabecero para los vecinos de las sierras de Teruel y para los hijos de la emigración que vació estos pueblos, riberas y páramos. Su memoria está llena de recuerdos e historias personales en estas dehesas de incontestable belleza y plasticidad en las que se trabajaba… en las que pasaba la vida. Por ello el Chopo del Remolinar es un símbolo. Es el símbolo anónimo de la gran chopera de Aguilar y de todo el Alto Alfambra, la mayor concentración de chopos trasmochos de toda Europa. Un paisaje único y espectacular.

El Chopo del Remolinar es un todo un símbolo

En el año 2009 fue celebrada en Aguilar del Alfambra la 1ª Fiesta del Chopo Cabecero, un evento sin precedentes en Europa que reúne cada otoño a cientos de personas amantes de los árboles viejos, la cultura rural y la vida silvestre. En aquella ocasión fue el árbol que seleccionaron los vecinos en representación de entre los 4.700 chopos cabeceros para su inclusión en el Inventario de Árboles Singulares de Aragón.

Por último, Chabier de Jaime nos invita a caminar desde Aguilar a Bruselas: el Chopo Cabecero del Remolinar, con el apoyo de las personas que aman a los árboles, puede conseguir ser declarado Árbol Europeo del Año 2015. Solo hay que votar, durante el mes de febrero.

Noticias relacionadas

· PUBLICIDAD ·
· CANAL TELEGRAM ARAINFO ·
· CANAL WHATSAPP ARAINFO ·