
El pasado martes la empresa Tragsa comunicó a ocho de sus trabajadores que se les abrirán diligencias para interponerles una falta grave por utilización de equipo de protección individual (EPI), fuera de su jornada laboral, concretamente durante la marcha que convocó la Asociación de Trabajadores de las Brigadas de Refuerzo de Incendios Forestales (ATBRIF) el pasado día 15 de octubre, en el que parte los trabajadores realizaron un tramo del Camino de Santiago.
Las faltas graves pueden suponer para los bomberos forestales la suspensión de empleo y sueldo hasta quince días. Esta suspensión, llegará a un mes escaso de que todo el colectivo de trabajadores se vaya por un mes al paro, una práctica habitual de Tragsa, para luego volver a ser contratados el año siguiente. La elección aleatoria de los trabajadores a sancionar, sitúa a muchos de ellos, algunos con familia, en una situación que les puede conducir a estar durante seis semanas sin sueldo, lo que sumado a la precariedad del mismo, cuando lo reciben, les coloca en una situación económica francamente delicada.
ATBRIF ha lanzado un comunicado por el que advierte que su lucha no carece de legitimidad. Una lucha que "comienza porque un colectivo de trabajadores, un colectivo de bomberos forestales, un colectivo de personas que reivindican mejoras en sus condiciones laborales más que precarias, creen que tras más de veinte años luchando contra los incendios se merecen un trato mejor, porque no entienden como ciertos directivos de la empresa Tragsa pueden lucrarse a costa del sudor de otros y porque no se entiende que por una más que demostrable mala gestión de la dirección de empresa tengan que los trabajadores solucionar la situación mediante recortes en sus ya pobres salarios".
La apertura de expediente a estos ocho trabajadores confirma unas "sucias y habituales prácticas" que utilizan para "instaurar el miedo en el colectivo" aseguran desde ATBRIF. Además, el colectivo de trabajadores, denuncia que días antes, se concentraron en la sede central de Tragsa en Madrid, trabajadores de todas las bases, portando EPI sin que fueran sancionados ninguno, quizá por la repercusión mediática de aquella acción.
Desde ATBRIF anuncian que apoyan y defienden a los compañeros sancionados y advierten que la asociación "se muestra totalmente en contra de tales hechos" asegurando que si se sanciona por este motivo a tan solo uno de sus asociados, utilizarán todo lo que este en su mano contra la empresa Tragsa.




