Aprovechando la Semana Europea de la Movilidad, la FABZ realizó la pasade semana una Jornadas bajo el título '¿Qué modelo de movilidad quereamos para Zaragoza? ¿Qué modelo es posible?' para "conocer y profundizar en diferentes planteamientos relacionados con la movilidad, y siempre con el objetivo de seguir haciendo desde las Asociaciones Vecinales y la propia FABZ propuestas derivadas del análisis y la reflexión que puedan acabar confluyendo en un modelo de ciudad más humana y amable".
El título de las Jornadas no es casual, como se ha demostrado a lo largo de las mismas. El momento actual es de "especial trascendencia" para "dibujar la movilidad que deseamos para nuestra ciudad en un futuro próximo", argumentan desde la FABZ. La movilidad se ha convertido en un tema central de las ciudades, del que se discute con apasionamiento. El cambio climático ha cambiado el modelo de movilidad de nuestras ciudades; sólo se reducirán las emisiones reduciendo de forma drástica el uso del vehículo privado.
"Zaragoza, por un lado -añaden-, sigue siendo una ciudad manejable, de un tamaño medio que no llega a congestionarse, y con una configuración de su entorno metropolitano muy débil (la más baja de nuestras ciudades de referencia)". Pero "también cuenta con poco espacio público (la calle como espacio público y no privado de los vehículos) y con escasos espacios no construidos y con calles estrechas en las que hay que dar cabida a la nueva movilidad: anchas aceras para los peatones, espacios reservados para bici, bus y tranvía".
Las conclusiones fundamentales de estas Jornadas reflejan que "el único modelo de movilidad posible es el de la movilidad sostenible". Para llegar a dicho modelo Qsólo se puede hacer sustituyendo progresivamente el vehículo privado por otros medios de transporte (a pie, en bici, en transporte colectivo), lo que supone un cambio de hábitos para la ciudadanía, y por tanto debe hacerse con procesos educativos y de participación real en las decisiones".
El Plan de Movilidad, que se está actualizando en estos momentos, "debe tratar de cómo compatibilizar todos los medios de transporte para conseguir una ciudad más amable, más saludable, menos ruidosa, etc., y hacer de la intermodalidad una apuesta decidida de todas las administraciones", agregan.
Según el texto de las conclusiones de las Jornadas, "los Planes marcan estrategias de movilidad, movilidad siempre cambiante, y no pueden paralizar futuras actuaciones que requieren años de trabajo. La movilidad, al igual que la ordenación urbana, deben ser participadas, consensuadas y de obligado cumplimiento para los diferentes gobiernos municipales que se sucedan durante su periodo de vigencia".
"Es imprescindible priorizar entre los modos de transportes, favoreciendo siempre los más amigables (a pie, en bici) y los transporte colectivos públicos sobre el vehículo privado. Es importante contar con servicios en los barrios (sanitarios, comerciales, administrativos, sociales, municipales, etc.) para reducir los desplazamientos obligados", continúan.
Los sistemas de transporte públicos deben ser "necesariamente complementarios", siendo la coordinación "uno de los grandes retos pendientes para hacer de la intermodalidad una realidad en la práctica".
"Los medios de transporte de alta capacidad como el tranvía, capaces de transportar a un elevado número de personas, sólo deben utilizarse para resolver problemas de alta capacidad, los que se producen en trayectos concretos y llevan a los otros sistemas como los autobuses a un punto de saturación donde su respuesta no es suficiente", aseveran.
A juicio de la FABZ y las Vecinales, "en la puesta en marcha de la primera línea del tranvía se cometieron errores de los que debemos aprender". En los pliegos de la licitación de la segunda "se plantea ya el reordenamiento de las líneas de bus y los trayectos complementarios". El estudio "se ha externalizado por su envergadura y complejidad, y por no tener capacidad para poder llevarlo a cabo desde el Ayuntamiento", aseguran.
Para la FABZ y las AAVV, "es imprescindible seguir mejorando la red de autobuses e ir introduciendo medidas concretas que lo hagan posible (prioridad semafórica y carriles bus fundamentalmente)".
La situación sobrevenida con las bicicletas "debe abordarse desde el sentido común, actuando sobre las aceras y haciendo posible la circulación en las zonas peatonales; es necesario contar con el nuevo Reglamento de Tráfico lo antes posible para poder aportar soluciones que permanezcan en el tiempo y no generar inseguridades entre las miles de personas que han apostado por este medio amigable de transporte", concluyen.




