
En Aragón sabemos que uno de los problemas más graves a los que nos enfrentamos es nuestra baja densidad demográfica, unida a un desequilibrio territorial que concentra la población en Zaragoza y en unas pocas ciudades medianas, y deja despobladas amplias zonas del país.
Estas características suponen que, en una economía de escala capitalista, gran parte de nuestra población siga encontrando enormes dificultades para acceder a derechos básicos. El acceso a derechos ciudadanos como la Educación, la Salud, el Agua, la Energía, la Cultura, o las Comunicaciones continúan siendo en el siglo XXI factores de desigualdad entre nuestras comarcas.
El sistema capitalista globalizador prioriza proyectos catetos y desproporcionados como un ‘Puerto Venecia’ en las estepas zaragozanas antes que proyectos que equilibren el territorio y supongan un reparto solidario de rentas y riquezas. Sin embargo, la sociedad civil aragonesa organizada se resiste a las imposiciones de los mercados y la globalización y lucha diariamente por mantener la diversidad cultural, lingüística, social, o arquitectónica, haciendo de la diversidad bandera y manteniendo vivas formas de vida respetuosas con el medio ambiente en el que habita.
Este es el caso de la Asociación As Gabarderas, de Moriello de Sampietro -Sobrarbe- , y de un buen número vecinos, vecinas, y amigos y amigas de este pueblo que desde hace unos años están empeñados en mantener con vida uno de los más hermosos lugares de Aragón.
Luis Pallaruelo, miembro de As Gabarderas, me explica que Moriello de Sampietro “es un pueblo pequeño, incluso dentro de los parámetros de Sobrarbe. Tenía 9 casas, herrería, iglesia y badía (la casa del cura). Además había otra casa de un hijo del pueblo en la hondonada del río Yesa. Hablo en pasado porque la badía se vino abajo y apenas quedan restos de su existencia. Y por otra parte dos bordas se han reconvertido en viviendas”.
“En los años sesenta del siglo pasado aún vivían en Moriello una veintena de personas. Luego fue perdiendo población paulatinamente, aunque hasta hace tres o cuatro años siempre hubo algún habitante viviendo de manera permanente. En la actualidad, aunque hay tres personas empadronadas, no vive nadie durante todo el año. Pero no puede decirse de ninguna manera que el pueblo está abandonado porque los antiguos vecinos, propietarios y descendientes, así como los miembros de la Asociación As Gabarderas y un gran número de familiares y amigos suyos están en cualquier momento en la localidad. Con muchos esfuerzos y dificultades van arreglando las casas y manteniendo y mejorando los servicios. Y hacen proyectos de futuro para la localidad. Actualmente hay 4 casas arregladas o en claro proceso de consolidación y alguna más se repararía seguro si el acceso fuera más fácil. Los descendientes y los socios de As Gabarderas han cambiado la cubierta de la herrería, la iglesia está restaurada, hay industria apícola, huertos trabajados y proyectos de cultivo extensivo de plantas aromáticas y medicinales. Todos los años se celebra la fiesta mayor el 10 de agosto, a la que acuden decenas de personas y la Asociación edita desde hace años la revista Nabaín que ya ha llegado al número 15”, describe ilusionado Luis.
Por su parte, Luisa Castillo, nacida en Moriello de Sampietro, escribía en Falordias hace un par de años “Parolas, parolas buedas, no se puede ubrir a radio, ni a telebisión ni cosa sin sentir ixo. Dineros, dineros, dineros y cosa más. A soziedá de o ‘bien estar’ s´ha tornaú a soziedá de o ‘mal estar’. Toz enfurruñaús porque no sapen como empochacar mas que o bezino, saper más que o bezino, punchar, fer burz, escruchinar... agora mas que nunca ye l´ora de caminar chuntos, d´aduyanos. Mandar a escampar a boira a toz os caparras y surtir a chen de bien, amostrar o que podemos fer dixas trazas”.
“Y en ixa barafundia, a reyalidá mia, a de o lugar ande nazié. Bueno; quereba dezir que o sabado puyé ta o mío lugar. Y dimpués de trobanos zincozientos cazadórs que paizeba yeran surtius de una pelicula de ‘Rambo’ y en medio de a mala gana que da biyer cuasi todo espaldau, o grandismo goyo de trobanos unos chobens, treballando, fendo una paré y limpiando maderos cresaús. Os que han propiedaz las son apañando u aguardando apañalas. Ye mui difizil apañar, pero solo se m´ocurre dezir, que fa más o que quiere, que o que puede. Y si entre toz no s´amorta de todo o lugar, ye un goyo mui gran. Dimpués que ya no se caye casa Campo... dimpués d´aplanase casa Roquero, casa Berná y casa Cuello... ¡Se fará o que se pueda!. o que se pueda... que ye poco. Pero en a situazión de ixe lugar, o poco ye mucho”, continuaba Castillo.
Y terminaba su post añadiendo “Amás deziban de que a ferraría no se podeba cayer... que ye a zaguera de todo o Pirineo. Bel estalentaú ha feito desaparezer o mallo y bels trastes pero y son encara o manchón, o fogaril, y o yunque (no sé como se clama n´aragonés). Muitas ganas de treballar a ixos chobens, y no tan chobens, que no desaparezca de o mapa Moriello, u Morillo de Sampietro, anque o conzello de Boltaña quiera fenos puyar toda a bida por un camino infernal, rebentemos un auto cada bez, u paguemos os materials a prezio salmón...”.
La pista
Tal y como explica Luis Pallaruelo, la pista de acceso a Moriello llegó hasta el pueblo en 1982 y siempre ha sido una pista mala. Y larga: 10 kilómetros. La Diputación, con el ayuntamiento, y también los cazadores fueron haciendo arreglos ocasionales y parciales durante años, pero ahora hace mucho tiempo que no se hace ninguna reparación, con lo que se ha ido degradando hasta hacerse casi impracticable. Además, como carece en la mayor parte de su recorrido de cunetas y de desagües, cuando llueve, el agua termina corriendo por toda la pista y estropeándola aún más. El año 2013 fue muy lluvioso en esa zona y esto, unido a la falta de mantenimiento, ha llevado a la situación actual.
El manifiesto: “Por un acceso digno a Moriello de Sampietro que evite el abandono definitivo de otro pueblo del Pirineo Aragonés”
El día 27 de mayo se entregaron en el registro de la delegación de la Diputación General de Aragón en Uesca las 2.036 firmas recogidas hasta el momento, acompañadas de un escrito que decía:
Los y las abajo firmantes exponemos que la pista forestal que supone el único acceso para vehículos a la localidad de Morillo de Sampietro (municipio de Boltaña, provincia de Huesca) se encuentra en un estado de gran deterioro en todo su recorrido, fruto de la falta de mantenimiento y arreglo durante muchos años. Que el tránsito por ella supone una gran dificultad, incomodidad e incluso peligro, resultando ser un freno para cualquier actividad y proyecto de futuro y, en última instancia, para que Morillo no se convierta en uno de los muchos pueblos definitivamente abandonados de la comarca. Y que en caso de incendio u otra emergencia, este mal estado en la única vía de acceso a una gran extensión de terreno dificultaría enormemente las tareas de extinción o evacuación.
Por ello solicitamos: que la administración que usted preside ponga el justo interés y los esfuerzos necesarios para que, mediante el asfaltado o arreglo consistente de dicha pista forestal, pueda resolverse esta situación de la manera más satisfactoria posible teniendo en cuenta todas las circunstancias que concurren.”
Un pueblo que no rebla es un pueblo vivo
Luis Pallaruelo continúa explicando que “el día 2 de junio acudimos al pleno del ayuntamiento de Boltanya, en el que expusimos, al igual que en las instancias y en las hojas de firmas entregadas y ante los medios de comunicación, el estado impracticable de la pista y la necesidad de su arreglo para la supervivencia del pueblo, y solicitamos su reparación dentro de lo posible teniendo en cuenta todas las circunstancias. Las conclusiones que sacamos después de acabar la reunión son las siguientes":
- Fue importante acudir. Hablando se entera y se entiende la gente.
- A todos los miembros de la corporación les parecieron justos y razonables los contenidos de nuestra exposición de los hechos y de nuestra solicitud.
- Al parecer hay dinero para estas obras en concreto. Todos los años hay partidas para arreglo de accesos, parece que todos los años llega dinero para este tema al ayuntamiento de Boltanya y se ha arreglado ya el acceso a todos los núcleos del municipio (incluido alguno deshabitado) mientras que desde hace un montón de años en la pista de Moriello no se ha invertido nada.
- Aunque hasta a nosotros nos parece razonable que se priorice el arreglo del acceso a los núcleos habitados, no parece justo que durante muchos años a la pista de Moriello no se le haya destinado ni un euro: se podría haber repartido un poco más. Y en el momento actual, en el que los accesos a los otros núcleos ya están consolidados sería hora de que se destine también algo a esta pista, sobre todo cuando parece que en algún caso se tiene previsto ‘ensanchar’ accesos estrechos pero en perfectas condiciones de firme. Este razonamiento pareció bien a toda la corporación.
- Toda la corporación estuvo de acuerdo en que la pista de Moriello, que siempre ha sido mala, está ahora ‘impracticable’.
- El alcalde se comprometió a tratar de lograr presupuesto para la pista para este o para el próximo año. Toda la corporación estuvo de acuerdo en que hay que intentar conseguirlo y lo antes posible.
¿Y ahora? pues ahora, es Luis Pallaruelo quien vuelve a describir con acierto la situación y se despide afirmando “bueno, y en eso estamos: expectantes, esperando a ver si esto tira para adelante”.





