
La plantilla de Jacob Delafon se ha concentrado esta tarde en Pinseque, en protesta por el expediente de extinción de 130 puestos de trabajo directos en la planta, ubicada en Sobradiel, pero de manera indirecta también destruirá empleo tanto en Sobradiel como en Casetas, Pinseque, Alagón o Torres de Berrellén.
En este sentido la asamblea de IU en la Ribera Alta expresa su exigencia de la “necesidad de intervención del Gobierno de Aragón, por tratarse de una planta solvente y con una amplia trayectoria y experiencia”.
Iniciativas en las instituciones
Coincidiendo con la jornada de huelga y manifestación convocadas para este viernes, 27 de junio, Izquierda Unida defenderá una moción en el Ayuntamiento de Zaragoza exigiendo el mantenimiento del empleo.
También el grupo parlamentario de IU en las Cortes ha registrado hoy una Proposición no de Ley para su debate y votación en sesión plenaria. En ella, IU reclama al Gobierno que apoye a las y los trabajadores y realice "cuantas acciones sean necesarias" para defender y garantizar el mantenimiento de la totalidad del empleo y la actividad de Jacob Delafon en Aragón. “Junto a esta reclamación incluimos otros dos puntos en la iniciativa con el objetivo de que el Ejecutivo aragonés se implique en este conflicto laboral y medie para evitar la destrucción de puestos de trabajo”, señala el portavoz de Economía de IU en las Cortes, Luis Ángel Romero, que señala este conflicto como “un claro ejemplo de deslocalización de la actividad productiva hacia el resto de factorías”.
Cabe recordar que Romero solicitó al Gobierno para conocer los compromisos existentes con esta empresa, perteneciente a la multinacional Kholer.
En el caso concreto de Sobradiel, “la situación en que puede quedar después de los enormes esfuerzos realizadas por la plantilla exige la actuación intensa de todas las Administraciones públicas en defensa del mantenimiento de los puestos de trabajo”, insiste el diputado de IU.
“El Gobierno debe priorizar el empleo en las empresas ubicadas hoy en Aragón, y no desatender este objetivo con la excusa de intentar atraer nuevas empresas”, exige Raul Ariza, para concluir reiterando que “con la multinacional Kholer, el Ejecutivo no puede tener condescendencia y le debe exigir solidaridad con los y las trabajadoras de Jacob Delafon”.




