
Más de la mitad de las y los ciclistas de Zaragoza dicen haberse sentido acosados en alguna ocasión por vehículos a motor. Es la principal conclusión que se desprende del sondeo que el Colectivo Pedalea realizó a lo largo del mes de abril, preguntando directamente en aparcabicis y estaciones bizi.
Los datos completos se pueden consultar en la web Respeto a la bici. Este sondeo forma parte de la campaña #RespetoalaBici, promovida por Pedalea para identificar los problemas que encuentran las y los ciclistas en las calles de Zaragoza y concienciar de la necesidad de que los automovilistas respeten al usuario más vulnerable.
Concretamente, un 62% de las personas preguntadas se sintió acosada durante el último año, y un 41% en el último mes, "lo que da idea de que es un problema permanente en nuestra calles", explica Pedalea.
Los tipos de acoso más mencionados por las y los ciclistas son, por este orden:
- Gritos, insultos o pitidos para que el ciclista se aparte a un lado (35%)
- Maniobras que ponen el peligro la integridad del ciclista, como adelantar sin respetar la distancia de seguridad o cerrar el paso en giros a la derecha (34%)
- Intimidaciones utilizando el vehículo, como circular pegado a la bici acelerando o cerrar el paso deliberadamente (20%)
También se recogieron otros menos frecuentes, como gestos obscenos e incluso alguna agresión física.
Pedalea considera muy preocupantes estos datos, pues "demuestran que, pese a todo lo que se ha avanzado en los últimos años, el respeto a la bicicleta en las calles de nuestra ciudad está todavía muy lejos de alcanzar niveles aceptables". "Todavía son demasiados los incidentes provocados por la ignorancia o la falta de respeto de muchos conductores. Todavía hay aspectos básicos de la normativa que son desconocidos por muchos automovilistas, como la obligación de cambiar de carril o dejar 1,5 metros para adelantar, la preferencia de la bicicleta que circula por la derecha cuando el coche va a efectuar un giro, la no obligatoriedad de uso del carril bici, o el derecho de las bicicletas a utilizar los pasos de cebra. Y todavía hay demasiados conductores que olvidan la fragilidad de la bicicleta en comparación con sus vehículos", denuncian.
A juicio del colectivo, "las calzadas de Zaragoza deben ser un lugar seguro para la circulación de bicicletas, más todavía en un momento en que parece que la normativa estatal va a prohibir la circulación de bicicletas por las aceras". Pedalea está de acuerdo con esta prohibición en general, pero recuerda que "hay muchísimas personas que siguen percibiendo las calzadas como peligrosas, por lo que la obligación de las autoridades es hacerlas seguras". "Se deben habilitar carriles bici en todas las avenidas principales en el plazo más corto posible, y se debe garantizar el cumplimiento de los límites de velocidad a 30km/h y la preferencia ciclista en las calles secundarias", aseveran.
Estas medidas están todas previstas en el Plan Director de la Bicicleta aprobado en 2010. Pedalea está convencida de que si se ponen en marcha, Zaragoza se convertirá "en ciudad de referencia no sólo en cuanto al número de bicicletas circulando, sino también en cuanto a la calidad de la convivencia vial, lo que beneficiará también a peatones y transporte público y reducirá los accidentes de coche".




