
Esta carta ha sido leída en varios actos de las Fiestas del zaragozano barrio de Torrero-La Paz, que se vienen celebrando en los últimos días, como reivindicación por la apertura de la 3ª vía en el CEIP Sainz de Varanda.
Desde la Asociación de Madres y Padres del Sainz de Varanda queremos manifestar, una vez más, nuestro apoyo a las familias que han quedado sin plaza en el colegio, así como la exigencia a la Dirección Provincial y a la Consejería de Educación de la apertura de la tercera vía. La educación es un derecho innegociable, y es absurdo y ridículo jugar a las matemáticas con las cifras para engañar al pueblo haciéndole creer que se está garantizando. Tenemos derecho a una educación pública, gratuita, laica y de calidad. Y calidad significa economía, excelencia, superación, optimización, control, estabilidad y satisfacción del cliente, palabras que seguro forman parte del diccionario de la Consejera de Educación y de su equipo de trabajo, pero que no se cumplen en sus decisiones y acciones. Y tampoco cumple lo que para el pueblo significa la palabra calidad, dignidad, bienestar, igualdad de oportunidades, integración de las familias en la escuela, desarrollo sostenible, optimización de recursos que para nosotros no es exactamente lo mismo que dinero, entorno sostenible, integración de la escuela en el barrio.
Hasta ahora hemos utilizado términos de su propio lenguaje, por si los mensajes anteriores eran de difícil comprensión por su parte. A pesar de ello lo vamos a volver a intentar con palabras más accesibles. Para nosotros ese derecho supone que nuestros hijos se puedan educar en nuestro entorno, en nuestro barrio, sin que las familias tengan que utilizar su dinero para absurdos traslados, porque eso ni es gratuito, ni sostenible, ni respetuoso, ni igualitario, ni digno. También supone que las familias puedan disponer libremente de ese tiempo y de esa energía, que algunos de esos niños puedan comer en sus casas sin añadir presión a la exigua partida económica que han asignado a las becas del próximo curso.
Para nosotros, y para las familias que quieren compartir nuestro proyecto de escuela significa que los niños puedan ir al colegio de su barrio, relacionarse con personas de su entorno, crear una red de personas y familias que permita que la educación sea comunitaria, plural y rica en matices, que haga que nuestros hijos e hijas se conviertan en mujeres y hombres que piensen libremente, que decidan por sí mismos los pasos que van a dar en su camino hacia el futuro. Es evidente que esto no está en sus planes, que les molestan las sugerencias de mejora continua que les venimos haciendo en los últimos años, que les molesta que haya más y más familias que entiendan que en la libertad está la excelencia de la que tanto se les llena la boca cada vez que utilizan los medios de comunicación.
Pero nosotros también tenemos nuestros recursos, sabemos utilizar nuestras propias matemáticas para que toda la comunidad escolar sepa que sus cifras son ciencia ficción, que su optimización de recursos supone expropiar al pueblo de la escuela pública como estandarte del estado de bienestar para beneficiar los conciertos con colegios más afines con su ideología y en cualquier caso más fáciles de domesticar, y también tenemos nuestros propios recursos para hacer llegar nuestro mensaje y nuestra verdad, como ya han podido comprobar.
Señora Consejera, nuestro derecho, el de la familias, y sobre todo el de los niños y niñas que ustedes no tienen a bien priorizar, cuenta con el apoyo de la Plataforma por la escuela pública, de la mayoría del pleno de las Cortes de Aragón que ya ha aprobado dos mociones para que la Consejería rectifique su decisión, de las Asociaciones de Vecinos de nuestro distrito, del Colectivo Gitano de Zaragoza, y muy probablemente, porque no puede ser de otra manera, con el del Justicia de Aragón.
Y nosotros, tanto la AMPA del Sainz de Varanda como las familias afectadas, nuestros vecinos, el barrio entero, y el resto de colectivos que nos apoyan, no vamos a dejar de luchar por nuestros derechos. Porque si hay una cosa que nos estamos dispuestos a perder es nuestra dignidad, sobre todo porque la que está en juego es la de nuestros hijos e hijas. Y sobre todo, y téngalo claro, porque la única batalla que se pierde es la que se abandona.
Asociación de Madres y Padres del CEIP Sainz de Varanda de Zaragoza | Para AraInfo





