
CGT ha recibido con preocupación las noticias que llegan sobre el ERE de extinción de empleo en la empresa Jacob Delafon, "empresa que hasta ahora no había tenido pérdidas, lo que de nuevo enmascara un intento empresarial de deslocalización de la empresa para obtener mayores ganancias", denuncian en un comunicado. La multinacional no quiso desvelar cuántos trabajadores se verán perjudicados y se limitó a afirmar que serán "menos de 160".
El sindicato recuerda que "hace unas semanas era la multinacional HP la que daba el paso de despedir 205 trabajadores, de poco más de 300, en una planta con ganancias para llevarse la producción a un país del tercer mundo y aumentar los beneficios". "Tras lograr HP sacar adelante su plan, ahora son nuevas empresas las que buscan repetir la jugada, con la complacencia, en el caso de HP, de ciertos sindicatos o con el silencio cómplice de la DGA", añaden.
A juicio de CGT "hay que poner coto a esta situación, no se puede permitir que la rapiña empresarial deje a centenares de trabajadores y trabajadoras en las filas del paro".
"Por un lado tiene que ser el propio Gobierno de Aragón el que frene esta situación y sancione a estas empresas o exija la devolución de las ayudas dadas, y por otro las organizaciones sindicales nos tenemos que implicar activamente en la defensa de los puestos de trabajo", aseveran.
CGT muestra su solidaridad "con los y las compañeras de Jacob Delafon" y adelanta que se sumará a las movilizaciones y ayudas que soliciten. "Hay que trabajar a una por el mantenimiento del trabajo y de unas condiciones laborales dignas", concluyen.




