Tras la toma de las ciudades de Slaviansk y Kramatorsk por la Guardia Nacional, las milicias vuelven a asaltar edifios oficiales en esta provincia oriental. A pesar de la masacre de Odessa, donde más de 30 personas -la mayoría del Partido Comunista y organizaciones de izquierda- fueron asesinadas a manos del grupo Sector Derecha (Praviy Sèktor) -la extrema derecha ucraniana-, la operación militar lanzada por el gobierno de Kiev continúa.
"Cuando concluya la operación en Slaviansk y Kramatorsk, lanzaremos operaciones en otras ciudades donde los extremistas y terroristas ignoran la legislación ucraniana y amenazan la vida de los ciudadanos ucranianos", ha dicho este domingo el secretario del Consejo de Defensa y Seguridad Nacional de Ucrania, Andréi Parubiy.
Mientras tanto, las declaraciones de dirigentes políticos internacionales se suceden sin dar con una solución para el conflicto. La Unión Europea se ha limitado a pedir una "investigación independiente" de la masacre perpetrada al incendiar la sede sindical en Odessa.
Rusia ha culpado de la matanza al Gobierno de Kiev y sus "patrocinadores occidentales" y ha calificado de "absurda" la celebración de elecciones presidenciales prevista para el próximo 25 de mayo. En declaraciones recogidas por la agencia Ria Novosti, el portavoz de Moscú, Dmitri Peskov, haciendo referencia a los milicianos de Ucrania, ha explicado que "Rusia o cualquiera, o incluso cualquier país, ha perdido influencia" y ha advertido de que "será imposible convencerles del desarme" ante la amenaza de muerte que sufren.
Las autoridades rusas denuncian que, además de los muertos en el incendio provocado del edificio de los sindicatos de Odessa, están las víctimas de los enfrentamientos entre los activistas y fuerzas del orden ucranianas en el este del país, aproximadamente una decena de personas, según el alcalde Slaviansk.
La participación de determinados grupos de extrema derecha en los enfrentamientos en el bando del actual Gobierno de Kiev está contribuyendo, además, a agravar la situación en las zonas más conflictivas de Ucrania, según informa Naiz. El Sector Derecha (Praviy Sèktor), conjunto de grupos nacionalistas de extrema derechas ucranianos, participa activamente en la lucha contra los grupos que ellos denominan secesionistas, contribuyendo cada vez más a la ruptura social de Ucrania.





