
A pesar del dato positivo que indica que 5.045 personas censadas en Aragón han abandonado la situación de desempleo -un 4,39% menos respecto al mes anterior-, el número de aragonesas y aragoneses afiliados a la seguridad social ha disminuido un 0’21% en datos interanuales. Así, Aragón no tiene un crecimiento interanual de cotizantes a la seguridad social desde que comenzó la actual ‘crisis’ económica. Además, los datos estadísticos de febrero indican que el 91% de los contratos en Aragón fueron temporales y que el porcentaje de aragoneses y aragonesas registradas en el paro sin ningún tipo de prestación por desempleo es del 42’66%.
Según los datos publicados por el Servicio Público de Empleo del Ministerio español de Empleo y Seguridad Social referentes a nuestro país, durante el mes de febrero de 2014, el total de paro registrado ascendió a 53.719 hombres y 56.055 mujeres, 109.774 personas en total, de las que únicamente 62.938 son beneficiarias de algún tipo de prestación por desempleo, y un total de 493.380 personas permanecen afiliadas a la seguridad social. Por otra parte, la cuantía media percibida por los aragoneses y aragonesas que sí perciben prestación es de 846,9 euros mensuales.
Según interpreta Jesús Pérez, secretario general de CGT Aragón, “las cifras del paro registrado en Aragón indican que la gente se ha cansado de apuntarse en el registro del paro ante la falta de expectativas de encontrar empleo”, asimismo, que solo un 9% de los contratos sean indefinidos genera una dinámica “que tallará el futuro de precarización de cada vez mayor número de contratados, a quienes su empleo no les garantizará la superación del umbral de la pobreza”.
“El elevado número de desempleados aragoneses sin coberturas de desempleo, deja abierto el camino a la exclusión social de cada vez más familias. Las políticas económicas del Gobierno de Aragón son nefastas. Se siguen desmantelando industrias en Aragón y trasladándose a lugares con menos costes laborales y escasas coberturas sociales”, señala Jesús Pérez.
Para Pérez, “los datos de disminución de cotizantes muestran que las élites económicas y financieras siguen siendo las grandes beneficiarias de la reforma laboral, mientras para las familias aragonesas, el tener miembros trabajando ya no es garantía de salida de la pobreza. Los datos claramente muestran que la verdadera consecuencia de las políticas económicas, del manirroto Gobierno de Luisa Fernanda Rudi, es el aumento de la desigualdad social, tal y como añoran las buenas familias aragonesas de toda la vida”.
“La reforma laboral está consiguiendo que incluso empresas con beneficios puedan despedir trabajadores. Se seguirá menoscabando la actividad económica mientras la agenda política y económica no se enfoque a cubrir las necesidades de la población mediante empleo de calidad y reparto de trabajo, por lo que desde CGT reivindicamos la jornada laboral de 35 horas semanales”, concluye Jesús Pérez.




