
El Gobierno de Aragón acaba de informar, mediante una nota de prensa a los medios de comunicación, del balance de la gestión realizada por la Consejería de Sanidad aragonesa en los últimos dos años. Para Marea Blanca, en la nota aseguran que con la gestión realizada "se garantiza la calidad asistencial de las y los aragoneses" argumentando que "se han rebajado las listas de espera al poner en marcha un plan de choque durante los tres últimos meses en el que ha invertido 2,7 millones de euros y se han realizado 1.900 operaciones".
En respuesta a esta nota de prensa, Marea Blanca expone que "si se han reducido en alguna medida las enormes listas de espera es gracias a la financiación europea adjudicada en el Plan Impulsa de obligado cumplimiento; en una palabra que si se ha realizado un pequeño recorte a las listas de espera ha sido porque Bruselas se lo ha exigido".
"Quienes conocemos la realidad desde el interior de los centros sanitarios sabemos que siguen existiendo demoras de varios meses para simples pruebas radiológicas, de hasta un año para ciertas pruebas quirúrgicas e incluso hasta dos años en casos muy relevantes", afirma Marea Blanca.
"Nosotros daremos a conocer en el futuro los datos que estamos recopilando al respecto para vergüenza de una Consejería que niega a nuestro Parlamento cualquier dato o información del estado actual y evolución de las listas de espera en Aragón", añade.
La Consejería "no ha hecho más que cumplir con el mandato de Europa en el uso de esos fondos, si bien es cierto que hubiera preferido transferirlos a la sanidad privada como lo ha hecho hasta ahora".
Marea Blanca recuerda que los recortes están repercutiendo en la salud de las personas pacientes y que cumplir con el Plan Impulsa "no corrige la deriva tercermundista que estamos viviendo en la sanidad pública aragonesa".
"Y si el Gobierno de Aragón -continúa Marea Blanca- cree a pies juntillas que esta Consejería de Sanidad lo ha hecho tan bien, que solicite una comparecencia parlamentaria y explique capítulo a capítulo todos los recortes que ha realizado hasta ahora y como estos influyen en las listas de espera e informe del estado actual de las mismas".
"Si recortar el presupuesto sanitario en 300 millones de euros respecto al año 2010 y convertirnos en el séptimo territorio que menos invierte en sanidad es garantía de calidad asistencial como dice el Gobierno de Aragón que venga Dios y lo vea, porque nosotros no lo creemos", asevera Marea Blanca.
"La calidad asistencial la dan todas y cada una de las personas trabajadoras del servicio aragonés de Salud"
Ante esta situación, Marea Blanca califica de "nefasto" el balance de la gestión del Salud por parte la Consejería y del actual Gobierno de Aragón por las acciones efectuadas, "afectando estas a la calidad asistencial y en contra de la sanidad pública que todos queremos".
En primer lugar destacan que han permitido "el copago farmacéutico en sus distintas variantes, siendo la más escandalosa la de los medicamentos de dispensación hospitalaria, teniendo el lamentable honor de ser el primer territorio que lo lleva a cabo cuando otros estudian el cómo no implantarlo o se han negado a hacerlo directamente".
Marea Blanca también recuerda "el desmantelamiento de la Atención Primaria de Aragón, de los centros de especialidades como el Grande Covián y el Pablo Remacha, del centro de rehabilitación de El Frago, de las Unidades de Salud Mental en su forma de proximidad en los barrios queriendo que resulte al final una salud mental del tipo dentista; la construcción del nuevo hospital de Teruel en terrenos con riesgo sísmico; la construcción del hospital de Alcañiz en la forma de colaboración publico privada, en contra de la opinión de su población, que se ha pronunciado por una construcción publica 100% aunque esta tardara más, no queriendo otra forma y condenando al pueblo aragonés al pago de un canon sangrante que le endeudara todavía más; el intento de creación del macro laboratorio; y permitir que Casar y el Banco de Sangre tengan un déficit de asustar".
La creación de áreas únicas -Zaragoza, Uesca y Teruel- "retrocediendo a años pasados a nivel organizativo, trayendo descontrol y perjuicio tanto a trabajadores como a pacientes y siendo el preámbulo del intento privatizador del Salud por parte de este gobierno, lo que dará paso a la creación de las áreas de gestión clínica y las unidades de gestión clínica; no parar de hacer recortes en medios y plantillas; las amortizaciones de plazas encubiertas por las jubilaciones de compañeros de todas las categorías que no se cubren, siendo los mismos compañeros en activo los que cubren esa falta de personal y también las posibles bajas, permisos y vacaciones; permitir el aumento de las listas de espera -tanto de consulta de especialista como pruebas diagnósticas como intervenciones quirúrgicas- a niveles jamás vistos en Aragón; hacer apaños contables manipulando el SERPA, dejando sin material a los centros asistenciales del Salud; cerrar parte de las camas disponibles y salas de atención en urgencias de los hospitales en el periodo navideño para no contratar a personal, teniendo como consecuencia la ya sabida saturación de los servicios de urgencias del Salud; y dejar sin asistencia sanitaria a parte de la población de Aragón siendo este acto otro factor más de la saturación de las urgencias de los hospitales", son otros de los factores que han llevado a Marea Blanca a criticar la gestión sanitaria del Gobierno aragonés.
En este sentido, Marea Blanca asegura que "el Gobierno de Aragón y por ende la Consejería de Sanidad quieren ahorrar, pero a costa de los pacientes y del personal del servicio aragonés de Salud, y así conseguir una nefasta imagen de la sanidad pública aragonesa. Les interesa que la sanidad pública se colapse y que no funcione, provocar una mala imagen y así justificar la privatización. Los actos del Sr. Oliván cantan, en vez de potenciar lo público destina todo el dinero que puede a la privada".
Para Marea Blanca "es de justicia comentar que la calidad asistencial de la que presumen y que valoran nuestros ciudadanos, es la que dan todas y cada una de las personas trabajadoras del servicio aragonés de Salud, que hacen malabares para seguir manteniendo el nivel de calidad que hasta ahora se tenía, con menos recursos y con menos plantilla".
"No lo duden lo público funciona y funciona por la calidad humana de sus empleados, por el compromiso personal y social que adquirimos cuando firmamos el contrato de trabajo o la plaza conseguida mediante oposición. Si con todo lo expuesto, obviado por el gobierno de Aragón en sus declaraciones, este cree que garantiza la calidad asistencial, disculpen ustedes pero son unos ilusos. Basta de maquillar la realidad, quieren quitarnos nuestra sanidad, quieren privatizarla, y eso no lo vamos a permitir" apostilla Marea Blanca, para finalizar afirmando que seguirán trabajando "por una sanidad pública de calidad gratuita y universal".




