La instalación de sirenas por parte de la CHE ha provocado que desde la plataforma ciudadana “Mularroya no pas” declaren que “constatamos que la instalación de tres sirenas de alarma, en la presa, en el casco urbano de Ricla y en las proximidades supone dos cuestiones de interés. La primera, que para desgracia de los escépticos, bien por incredulidad a los hechos demostrables o credulidad a la versión oficial, Mularroya entraña un riesgo. Recogido en un informe ministerial que cita la autovía N-II y la población de Ricla, que en caso de rotura vendría el agua encañonada por el valle del Grío, afectando en gran medida a la parte llana del pueblo”.
“Ya antes del conocimiento de dicho informe las organizaciones opositoras como Jalón Vivo, La Sabina y Coagret hemos venido advirtiendo reiteradamente del riesgo geológico de Mularroya, al asentar la presa sobre una falla inestable y un terreno kárstico , aspecto que iniciada la obra obligó a cambiar de lado el aliviadero, hecho que deja claro el poco estudio del terreno. Los que apoyan este proyecto torticera y cínicamente han empleado este argumento de la seguridad, cuando por fin se detuvieron las obras tras tres sentencias judiciales, con la única intención de justificar elevar más la presa ante una hipotética avenida del Grío, de la que no hay constancia histórica, y hacer la obra irreversible”, denuncian.
Para la plataforma la segunda de las cuestiones a considerar “es que la instalación de las sirenas no muestra preocupación de la CHE por la seguridad, sino que es una maniobra para aparentar interés en la misma. Si estuvieran preocupados hace tiempo que hubieran descartado esta obra. Con antecedentes como el recrecimiento de Yesa, donde están superados por los acontecimientos que han provocado, con las máquinas eliminando una ladera cuyo movimiento ha obligado a desalojar por tiempo indefinido a decenas de personas, gastando decenas de millones de euros ahí y en inyectar hormigón en la de enfrente”.
“Su oscurantismo y contradicciones al informar sobre la situación real, nos hace creer que aquí hacen lo mismo. Defienden unos intereses que no son los de la gente de la zona ni su seguridad. En Sangüesa también tienen sirenas y la CHE recomienda tener una mochila con ropa y alimentos para salir en cinco minutos, en la confluencia entre Yesa e Itoitz, donde han provocado sismicidad inducida. Por todo ello solicitamos una vez más el descarte definitivo de Mularroya”, concluyen desde la plataforma.





