
El pintor aragonés de norte a sur, Miguel Ángel Encuentra, nacido en Aliaga -Cuencas Mineras-, con residencias temporales en Zaragoza y Abiego -Semontano de Balbastro-, y con residencia actual en la ciudad de Balbastro, es como buen autodidacta una absorbente esponja de conocimiento. Además de numerosas exposiciones nacionales, ha expuesto sus creaciones en ciudades como Barcelona, Valencia o Madrid, y en países como Chile. Mantiene obra expuesta en lugares como el Museo Internacional Salvador Allende -Chile-, el Museo de Arte Moderno de Veruela, o el Museo Internacional de Arte de la Val d'Echo.
Encuentra inaugura su exposición “Procesos Diversos”, el día próximo día 28 de noviembre de 2013, en la Galería Demodo Gráfico, en la calle Manifestación 17 de Zaragoza, y permanecerá expuesta hasta el 6 de enero de 2014, con horario de lunes a sábado de 10.30 horas a 13.30 horas y de 17.30 horas a 21.00 horas, y los domingos de 11.30 horas a 13.30 horas, y entrada gratuita. El también pintor y genial artista aragonés José Luis Cano describe lo que podremos disfrutar esos días con su agudeza perceptiva y habitual ingenio, y nos cuenta que:
Tres colores
Nel mezzo del cammin di nostra vita, mi ritrovai per una selva oscura. Dante Alighieri
Para esta exposición, Miguel Ángel Encuentra ha traído una selección de obras pertenecientes a tres series distintas, que próximamente se verán completas en Uesca: Negra Esperanza, Rojas y Yi.
El caso es que, tanto Encuentra como yo, e tutti cuanti, hemos dejado atrás il mezzo del cammin di nostra vita, aunque seguimos encontrándonos en una selva tan oscura que hace cierta la sorprendente afirmación que me hizo nuestro pintor un día: “Al fin y al cabo, el verde oscuro es negro”. También podemos decirlo al revés y basar en ello nuestra esperanza.
A estas alturas, quedan pocas alegrías en la casa del pobre, pero aún hay alguna. Como que guardemos en nuestros corazones el recuerdo del resplandor en la hierba verde, que te quiero verde, que cantan los poetas, o la de haber sobrevivido a los padres de la infamia, Reagan & Tatcher, que ya llevan tiempo criando malvas, y poder cumplir la profecía de Siniestro Total bailando sobre sus tumbas.
“Batirse el cobre” es la excusa que pone Encuentra para cambiar en esta serie el soporte de cartón por el de cobre. En las superficies rojas de Encuentra aparecen rastros negros más o menos contundentes, de la misma forma que en las manifestaciones de su época, según cuenta Breton en Nadja, era justo y necesario que algunas banderas negras pusieran el contrapunto a la marea de banderas rojas. Batir es tanto como golpear. Como golpeaba, por ejemplo, la cuña roja de El Lissitzky a los blancos. En aquel cartel, la cuña roja golpeaba desde arriba y hacia la derecha al enorme círculo blanco, mientras que en la pintura de Encuentra la cuña roja puede aparecer por cualquier lado. El que avisa no es traidor.
Para George Rowley, la mejor traducción para el concepto yi es algo así como “sin trabas”, aunque reconoce que “la cuarta y suprema categoría de la excelencia desafía toda definición”. Así que el yi solo se podrá alcanzar, si se alcanza, a partir de cierta edad. Encuentra parece estar en camino de conseguirlo. Sus trazos de tinta china o de tinte de mora, tan espontáneos como intencionados, sin posibilidad de retoque o arrepentimiento, se alzan ante nosotros con la contundencia de una chopera, se precipitan sobre el cartón con la fuerza de la lluvia en una tormenta de verano, tienen la rectitud de un surco, la profundidad de un congosto o la sutileza del vuelo de un mosquito.
Si me permiten terminaré con lo que puede parecer un chiste fácil. Miguel Ángel sigue fiel a sí mismo, en perpetua búsqueda, para acabar de hacer cierto su apellido, Encuentra




