
La empresa Grupo Tragsa afirma haber tomado una política de ahorro para paliar la difícil situación económica que atraviesa: austeridad en los gastos, medidas de flexibilidad laboral, reducción de coches de asignación personal, venta de maquinaria, de inmuebles, además de tomar una serie de medidas agresivas contra los trabajadores y trabajadoras, como la eliminación de la paga extra de navidad en 2012, el aumento de la jornada laboral en algunos casos y la extinción de una gran cantidad de contratos laborales entre fijos y eventuales (de 14.679 empleados en plantilla en 2009 se ha pasado a los 6.539 en el ejercicio actual, sólo en la empresa Tragsa, sin contar Tragsatec). Con todo y con eso, la Dirección de la Compañía no considera estas medidas como suficientes y se zambulle en este procedimiento de destrucción de empleo.
Mañana, 7 de noviembre de 2013, la plantilla del Grupo Tragsa ha convocado una jornada de huelga a nivel estatal y una concentración en las puertas del Ministerio de Agricultura y Medio Ambiente español de 12.00 horas a 14.00 horas.
El despido colectivo en el Grupo Tragsa
El número de personal propuesto por la Dirección de la Empresa que se ve afectado por el procedimiento de despido colectivo es de 1.639 trabajadores y trabajadoras, y se reparten de la siguiente manera: 803 en Tragsatec y 836 en Tragsa.
Desde CGT señalan que “la empresa Tragsa afirma que no se trata de ninguna medida política, pero nada más lejos de la realidad, ya que se está sirviendo de una serie de reformas y leyes establecidas por un Gobierno ultraconservador para intentar privar a una gran parte de su actual plantilla de su principal derecho como trabajadores y trabajadoras, el derecho al trabajo. Estamos, sin duda alguna, ante una situación de carácter político además de económico”.
“Para ello, Tragsa se sirve de los informes técnicos externalizados e interesados de una serie de consultoras. Informes pagados a base de talonario, que basándose en las actuales circunstancias de crisis económica constituye una amenaza directa para el futuro de 1.639 familias. Estos informes vienen a reseñar que la plantilla actual de la compañía está sobredimensionada y que los costes de personal han ido deteriorando la eficiencia y la competitividad del Grupo”, desde CGT afirmamos “que no se trata de un sobredimensionamiento de la plantilla si no de un problema de carencia de obra”.
El sindicato continúa explicando que “no olvidemos que el Grupo Tragsa, se trata de un ente de carácter público, cuyos mayores clientes son tanto la Administración Central como la Autonómica, suponiendo más del 95 % de su cifra de negocio. Su último cometido y por tanto, la razón de su existencia, no es sino la de ofrecer un servicio a sus clientes (Administraciones) a través de encomiendas y la realización del bien común (necesidades sociales relativas a medio ambiente, cuidado de la biodiversidad, desarrollo rural, prevención y extinción de incendios, etc...) y tiene prohibido por mandato constitucional, buscar la rentabilidad como si de un ente privado se tratara. Si bien el objetivo máximo de la compañía no es precisamente la generación de beneficios, desde el año 2006 se acumula un total aproximado de 174 millones de euros, con la excepción de esta anualidad, 2013, en la que se prevén pérdidas por valor de unos 9 millones. ¿Es o no asumible dicha pérdida por la ingente cantidad de beneficios acumulados en anteriores ejercicios? Es posible que dichos beneficios se encuentren en cuentas bancarias de una minoría privilegiada, de corporaciones de dudosa honestidad o convertidos en piscinas o coches de lujo. De este razonamiento por tanto, podríamos deducir quienes deben asumir las pérdidas previstas, desde luego no son los trabajadores sacrificando su puesto de trabajo”.
“Podemos encontrarnos ante la posibilidad de que siguiendo las directrices tomadas por el propio Gobierno Central (interés de lo privado sobre lo público) se esté apostando por la vía de la privatización del Grupo, primando el interés empresarial sobre lo social y la propia ciudadanía. El periodo de consultas acaba el próximo 14 de noviembre y la Empresa no cesa en su empeño de que la parte social haga propuestas y afirma estar abierta al diálogo y a la negociación, pero lo único que quiere negociar es el número de trabajadores a despedir (aparentemente es un acto de buena fe)”, desde CGT “no podemos ser cómplices de esta barbarie y apelando a principios de conciencia de clase y solidaridad hacemos un llamamiento a todas las trabajadoras y trabajadores, para que todas y cada una de las movilizaciones sean secundadas y apoyadas. Estas medidas suponen una importante vulneración de nuestros derechos”, detallan desde el sindicato y concluyen afirmando, “por eso, ¡si tocan a una nos tocan a todas!, ¡no al despido colectivo en el grupo tragsa!, ¡por el reparto del trabajo y de la riqueza!, ¡organízate y lucha!.”
Movilizaciones en Aragón
La plantilla del grupo Tragsa emplea a un importante número de trabajadores y trabajadoras en Aragón, algo más de 200 puestos de trabajo, que también se ven afectadas por el conflicto generado por este proceso de despidos colectivos, los cálculos de la empresa incluyen 30 despidos. Así, los trabajadores y trabajadores de Tragsa en nuestro país han convocado para el viernes 8 de noviembre una asamblea de trabajadores en Zaragoza de 10.00 a 12.00 horas, y después se desplazarán hasta la plaza San Pedro Nolasco para concentrarse frente a la Consejería de Medio Ambiente de la D.G.A.



