
Son ya seis días consecutivos de ataque contra Nodo50 y contra todos los proyectos que estamos alojados en Nodo50. El ataque de denegación de servicio (DDoS) comenzó el pasado 12 de octubre cuando la web de información Kaosenlared dejó de funcionar (a estas horas Kaos está operativa). Hoy los ataques han impedido visitar la web de Diagonal Periódico (a estas horas también operativa). Además estos ataques están afectando en algunos momentos a nuestro portal (arainfo.org).
Nodo50 informa que es siempre un mismo atacante y tipo de ataque y que sigue sin haber una reivindicación ni mensaje del atacante sobre los motivos para intentar silenciar los proyectos alojado aquí. Además Nodo50 está tomando medidas para minimizar las incidencias en el servicio. En la web de Nodo50 están haciendo un seguimiento actualizado de este ataque contra la libertad de expresión.
Desde AraInfo queremos agradecer la labor incansable de Nodo50 para resolver este problema y decimos alto y claro que no nos van a callar, ni a nosotros ni a ninguno de los medios de comunicación independientes contra los que están dirigiendo el ataque.
Comunicado de la Asamblea de Nodo50.- El día 12 de octubre comenzaba una serie de ataques de denegación servicio (DDoS) contra distintos proyectos alojados en Nodo50. Desde ese día, hemos recibido a diario múltiples ataques de DDoS que impiden el normal funcionamiento de los servidores afectados, dejando fuera de línea temporalmente las webs y correos de las organizaciones alojadas en dichas máquinas.
El ataque de tipo DDoS es un ataque por fuerza bruta que trata de saturar la conectividad y capacidad del servidor. En este caso los atacantes han contratado una red botnet para perpetrar el ataque. Estas son redes de servidores que se alquilan a organizaciones criminales para lanzar acciones de extorsión o censura.
En los ataques han participado más de 32.000 servidores cuyo objetivo es desbordar nuestras máquinas e invisibilizar las webs alojadas. Hasta la fecha no existe una reivindicación de autoría creible. No sabemos quién está financiando el ataque contra los servidores que gestionamos y dan servicio a vuestras organizaciones.
Estamos trabajando en minimizar los efectos, pero resulta complicado mantener la completa operatividad bajo estas condiciones.
Estos ataques suponen un intento de extorsión y censura contra los proyectos que alojamos.




