
A primera hora de esta mañana ha comenzado el encierro en el Centro de Especialidades Pablo Remacha de Zaragoza contando con la participación de trabajadoras y trabajadores sanitarios, vecinos y vecinas del barrio de San José y representantes de numerosos colectivos sociales. Las personas encerradas en las instalaciones del Salud en defensa de la Sanidad Pública y contra el cierre y desmantelamiento de instalaciones sanitarias en Aragón cuentan también con el apoyo de sindicatos y organizaciones políticas aragonesas, entre ellas, la Asociación de Vecinos y Vecinas de San José, CHA, IU Aragón, la Plataforma contra la Privatización de la Sanidad de Aragón, el movimiento 15M -a través de su asambleas locales de Zaragoza y de del barrio San José-, o Marea Blanca Aragón.
El anuncio del Departamento de Sanidad del Gobierno de Aragón, confirmado por el consejero Oliván, de suprimir el servicio de diagnóstico del C.E. Pablo Remacha provocando que aquellas pacientes que tengan que realizar mamografías y ecografías deban desplazarse hasta el hospital Miguel Servet, ha sido el detonante para realizar esta acción de protesta.
La Asociación de Vecinos y Vecinas de San José informaba recientemente en el barrio que “consideramos que se esta produciendo un velado y paulatino cierre, servicio a servicio, del centro de especialidades Pablo Remacha. Recordamos que este centro no solo atiende a vecinos de San José sino también de Las Fuentes, Torreo y La Cartuja. El Departamento de Sanidad del Gobierno de Aragon ha decidido cerrar el Servicio de Radiología del Centro de Especialidades de Pablo Remacha, y está reduciendo el número de especialistas de Traumatología y Dermatología. También ha decidido cerrar las Unidades de atención a Salud Mental de los Centros de Atención Primaria de Torrero-La Paz, San José y Las Fuentes y su traslado al Centro de Valdespartera. Con ello se va a causar un evidente perjuicio a los pacientes, sobre todo a los que por su situación son más vulnerables. El traslado de la población afectada presente y futura es contrario a los principios de proximidad y efectividad de la atención sanitaria”, y continuaban explicando, “no hay motivos de falta de espacio ni de otro tipo que justifiquen la desaparición de consultas ni equipos técnicos. Los desplazamientos a otros centros dificultan la vida cotidiana de las personas con movilidad más reducida y la demora en consultas, pruebas y diagnósticos va en contra del cuidado de la salud”.
Por su parte, el colectivo Marea Blanca Zaragoza señala que “la sanidad se está convirtiendo en un objetivo económico codicioso y un objeto de deseo de las empresas privadas con animo de lucro, que este Gobierno de Aragón quiere primar por encima de cualquier criterio universal, equitativo y social”, añadiendo que “más de cuarenta colectivos sociales han mostrado su rechazo a la medida del Gobierno de Aragón, que está condenando a muchos usuarios a no seguir un tratamiento, a tener que desplazarse grandes distancias por un servicio que antes estaba en el barrio o a que las listas de espera aumenten preocupantemente, al asumir áreas de 250.000 habitantes como es el caso de Grande Covian. Exigimos una asistencia sanitaria en los barrios, cercana, donde los usuarios nos sintamos protegidos porque los trabajadores sabemos mejor que nadie, que los recortes en Sanidad matan".
Desde IU Aragón expresan el apoyo “a las reivindicaciones que la Asociación de Vecinos del barrio de San José, personal sanitario y representantes de colectivos sociales y sindicales realizan a través de un encierro que ha comenzado hoy en el centro de salud Pablo Remacha de Zaragoza para denunciar la política sanitaria de recorte aplicada por el Gobierno de Aragón. Se trata de un acto en defensa del centro de especialidades del barrio de San José, que perderá su servicio de radiodiagnóstico en beneficio del hospital Miguel Servet”.
Así, la portavoz en las Cortes de Aragón, Patricia Luquin, explica que “en la política de recortes, que viene siendo habitual en el Departamento de Sanidad Bienestar Social y familia, empieza a ser una constante el recorte en servicios fundamentales para los y las usuarias, como es el caso del radiodiagnóstico. Un recorte que afecta de forma directa a la calidad y a la prestación asistencial. Hoy es el recorte de un servicio, pero esta denuncia no la podemos separar de los problemas que la nefasta gestión del Departamento que dirige Oliván está generando en la Sanidad Pública aragonesa, como la saturación de los centros hospitalarios, el empeoramiento de las condiciones laborales de los profesionales sanitarios, la privatización de los laboratorios clínicos, las listas de espera duplicadas o la falta de recursos en los centros de salud de los barrios de Zaragoza y también del medio rural”. Para Luquin, “lo peor de todo esto es que Oliván es plenamente consciente del efecto de sus políticas porque responden a la hoja de ruta del gobierno del PP y el PAR que no tiene otro objetivo que la privatización de la sanidad en Aragón”.




