El pasado jueves, 20 de junio de 2013, Coagret presentó alegaciones propias al proyecto de embalse de Aguaviva para laminación de avenidas en el río Bergantes, que se sumaban a las alegaciones planteadas por la Plataforma "El Bergantes No Se Toca", recogiendo, en esta caso, alrededor de 200 entre colectivos de afectados y afectadas, ecologistas, organizaciones sociales y vecinales.
En las alegaciones de Coagret se deja claro que ni en razón a los riesgos identificados, ni de acuerdo a la normativa europea vigente, tiene justificación alguna la construcción del embalse de Aguaviva, y se señala como un elemento importante a tener en cuenta que en el propio Plan de Cuenca del Ebro está recogida la construcción de un nuevo aliviadero del embalse de Calanda, que permitiría hacer frente incluso avenidas extremas de 10.000 años.
Estas alegaciones apuestan por la realización de este proyecto frente al del embalse de Aguaviva, puesto que de esta manera se evitarían los graves impactos medioambientales sobre el río Bergantes, sobre la zona LIC, además de graves impactos económicos y sociales en la zona afectada.
En resumen, la medida del Plan Hidrológico de la demarcación del Ebro, Nuevo aliviadero de la presa de Calanda resuelve el desagüe de las avenidas de 1.000 y extrema de 10.000 años, protege a la ciudad de Alcanyiz, no afecta a ningún lugar de la Red Natura 2000 y el proyecto se encuentra además actualmente en fase de redacción.
En el texto Coagret incide también en los impactos que se producirán sobre el LIC Río Bergantes, espacio perteneciente a la Red Natura 2000, que se verá afectado de lleno y negativamente por la obra. Por otro lado, Coagret llama la atención sobre la indefinición de las medidas correctoras de los impactos ambientales. “Hay que señalar también que la acumulación de la sedimentación y retención de lodos producida por la presa supone una afección directa a la vegetación por acumulación de lodos y sedimentos sobre ella desde el primer momento, y que la sedimentación de estos lodos puede producir la destrucción permanente de los hábitats y las especies que los componen”, denuncian.
Coagret finaliza las alegaciones solicitando la evaluación ambiental negativa, y el descarte definitivo del embalse.




