
Cuatro personas de la Corrala Utopía de Sevilla llegaron ayer a Zaragoza para negociar con Ibercaja una solución a la situación en que se encuentran las 36 familias que ocupan un edificio de la entidad en la capital sevillana, del que iban a ser desalojadas de manera inminente.
La plataforma Stop Desahucios, que ha presionado estos dos días ante la sede central de Ibercaja durante las negociaciones, anunció ayer a primera hora de la tarde que "los compañeros de Sevilla se irán de tierras mañas con muy buen sabor de boca".
En un documento por escrito se indica el compromiso de la inmobiliaria Residencial Murillo, propietaria del inmueble, de solicitar ante el juzgado de Sevilla "la suspensión de la tramitación de la medida cautelar, por estar las partes negociando, de buena fe, el desalojo pacífico y voluntario del edificio".
El escrito señala que "los ocupantes del edificio se comprometen en el plazo de 3 días a dar el listado de las personas que se encuentran en situación de necesidad y a desalojar en el plazo de un mes de manera pacífica (...). El plazo de un mes podrá ser prologado por ambas partes".
Además, Residencial Murillo e Ibercaja se comprometen a "gestionar la consecución de viviendas para que las familias que estén en situación de necesidad puedan ser realojadas y la posible concesión de las ayudas que en su caso puedan ser precisas", dice el documento.
"Durante la vigencia de este acuerdo, Residencial Murillo, como propietaria del inmueble, se compromete a hacer sus mejores esfuerzos ante los organismos públicos y privados competentes para que se concedan las licencias normativas correspondientes al uso y suministro del inmueble", termina.
La Corrala Utopía es un edificio de 36 viviendas ubicado en Sevilla que lleva vacío desde hace cuatro años. Hace un año un grupo de 36 familias sevillanas que habían sido desahuciadas decidió ocuparlo, con la colaboración del movimiento 15M,
Las 36 familias quieren alcanzar una solución dialogada con Ibercaja, propietaria del inmueble, y que lo compró con las familias dentro a la inmobiliaria. Las familias decidieron venir a Zaragoza con la intención de no volver a Sevilla sin arrancar un compromiso de solución a la entidad bancaria.
Fuente: El Ventano





