Una marcha estatal que tendrá lugar en Zaragoza pondrá el broche a la campaña de boicot que colectivos y activistas de la causa palestina han puesto en marcha contra TEVA por su participación y colaboración con el colonialismo, el apartheid y el genocidio sionista. La jornada de protesta tendrá lugar el 14 de noviembre con distintas acciones y actividades.
La iniciativa ‘¿Teva? No, gracias’ lleva meses difundiendo materiales e informes, así como realizando acciones para dar a conocer a la población las implicaciones de esta multinacional farmacéutica israelí. "Que tus medicamentos no sean sus balas" ha sido uno de los lemas de sus acciones de sensibilización.
¿Por qué se realiza la marcha en Zaragoza? El motivo no es otro que la presencia en el polígono de Malpica de una de las principales plantas productivas de TEVA. La de la capital aragonesa está considerada uno de los principales nodos de producción y distribución de la multinacional israelí. Para hacernos una idea de su importancia, se calcula que fabrica alrededor del 5% de la producción mundial del grupo, y destaca por ser la principal factoría en la manufactura de sólidos orales (cápsulas, comprimidos y pellets).
Además, las instalaciones constituyen uno de los principales hubs de exportación de la multinacional y su principal centro logístico en el ámbito estatal. Se calcula que el 60% de su producción está destinada a la exportación, con destino a más de 30 estados de distintos continentes. Por otro lado, desempeña un papel destacado en el suministro de medicamentos al mercado farmacéutico del Estado español. La compañía está consolidada como el tercer mayor laboratorio instalado en el Estado español por volumen de ventas al sistema público de salud. En 2022, según una información que destapó el diario Público sobre el gasto del sector público sanitario, Teva y su filial Ratiopharm facturaron 391,72 millones al Sistema Nacional de Salud (SNS).
Entre la fabricación de varias decenas de moléculas distintas y más de 1.000 presentaciones comerciales diferentes, según la información facilitada por la propia compañía, destaca la producción de genéricos y de algunos productos especializados. Entre los genéricos más populares podemos encontrar omeprazol, paracetamol o ibuprofeno. En total, esta planta produce más de 8.000 millones de dosis anuales.
¿Cómo llegó una multinacional farmacéutica israelí a Zaragoza?
La historia de la planta de Teva en Zaragoza se remonta a los años cuarenta, cuando el farmacéutico Julio Gracia Zatorre fundó INFAR (Industrial Farmacéutica de Aragón), una empresa dedicada a la fabricación industrial de medicamentos a partir de las fórmulas magistrales que elaboraba en su farmacia. A comienzos de los años sesenta, INFAR se asoció con la compañía alemana Nattermann, que posteriormente adquirió la empresa y, en 1973, construyó una moderna fábrica en el polígono de Malpica, en Zaragoza.
La planta pasó por diferentes propietarios durante las siguientes décadas. En 1989, Nattermann fue adquirida por la multinacional francesa Rhône-Poulenc. Posteriormente, el grupo español Rimafar compró las instalaciones y, en 1991, la compañía estadounidense Bentley Pharmaceuticals (Belmac) se hizo con ellas. Durante esta etapa, la fábrica experimentó una importante expansión, impulsada por el desarrollo y la producción de medicamentos genéricos.
En 2008, la farmacéutica israelí Teva adquirió Bentley Pharmaceuticals y convirtió la fábrica de Malpica en su centro de producción en el Estado español.
Es imposible entender Teva sin el colonialismo
Teva, por su origen, no existiría sin la colonización sionista de Palestina y la posterior creación del Estado étnico-religioso israelí. De hecho, su sede histórica —y actual— se sitúa en Petah Tikva, una ciudad de origen colonial fundada en 1878, considerada la "madre de las colonias".
Teva sería el fruto de las sucesivas fusiones y absorciones entre distintas compañías fundadas por colonos europeos. La matriz inicial del conglomerado sería la pequeña empresa familiar ‘Salomon and Levin’, fundada en 1901 y dedicada inicialmente a importar y distribuir medicamentos alemanes. Esta empresa iría absorbiendo sucesivamente otras compañías y, mediante distintas adquisiciones, terminaría por convertirse en la principal industria farmacéutica del Estado israelí.
Precisamente, Teva, denominación definitiva de la multinacional, sería fruto de una nueva adquisición por parte de la matriz inicial. Teva, creada en los años treinta, se había convertido en una de sus principales competidoras, contaba con una importante capacidad productiva y ya cotizaba en bolsa. Esta compañía, cuyo nombre oficial era ‘Teva Middle East Pharmaceutical & Chemical Works’, fue fundada por Friedländer (1902-1975), un experimentado farmacéutico judío alemán y un destacado y comprometido sionista.
Ni la matriz, ni la importante empresa absorbida, ni el resultado de dicha unión podían entenderse al margen de la estructura económica impulsada para consolidar la colonización sionista de Palestina.
La identidad sionista de Teva y sus vínculos financieros
La vinculación de Teva con el proyecto sionista se refleja tanto en su trayectoria directiva como en su estructura financiera, según el contenido recopilado en un informe publicado por ‘Health Workers 4 Palestine Spain’. De los nueve consejeros delegados que ha tenido la compañía desde 1976, siete eran de origen judío, ligados de una forma u otra al ideal colonial sionista. Entre ellos destacan Eli Hurvitz, primer CEO y presidente del Consejo de Administración hasta 2011, que participó en las brigadas Nahal y fundó el kibutz Tel Katzir, y Shlomo Yanai, general de las Fuerzas Armadas israelíes, al que Netanyahu llegó a ofrecer dirigir el Mossad, oferta que el CEO rechazó.
El nombramiento en 2017 del danés Kare Schultz rompió la tradición de contar con un CEO israelí o de ascendencia judía y generó inquietud sobre la continuidad de la identidad sionista de la empresa. Sin embargo, el informe sostiene que sus posteriores responsables han mantenido esa orientación. Aunque Teva es hoy una multinacional, su sede principal continúa en Petah Tikva, en la Palestina ocupada.
El informe también señala los vínculos entre los principales inversores de Teva y el entramado económico que sostiene la ocupación israelí. Entre ellos figura BlackRock, uno de los principales accionistas institucionales de la farmacéutica y, a su vez, inversor en grandes empresas armamentísticas que suministran a Israel, como Lockheed Martin, RTX, Northrop Grumman, Boeing y General Dynamics, así como en compañías israelíes del sector de defensa.
También identifica su relación con fondos israelíes como Phoenix Financial, Harel, Migdal y Clal, con inversiones relacionadas con la expansión de asentamientos, la explotación de recursos en territorios ocupados y la prestación de servicios a organismos de seguridad israelíes.
El informe destaca, asimismo, la participación de Migdal en la financiación del tren ligero de Jerusalén Este —en el que colabora la multinacional vasca CAF—, que conecta colonias en los territorios ocupados, y el papel de Clal Insurance como principal inversor institucional de Elbit Systems, empresa israelí de tecnología de defensa y armamento. De este modo, concluye que Teva forma parte de una red financiera vinculada al sostenimiento del proyecto sionista en Palestina.
Teva y su apoyo al ejército israelí
Las relaciones de Teva con las Fuerzas Armadas israelíes (IDF) se intensificaron tras la operación de la resistencia palestina del 7 de octubre de 2023. Desde el inicio de la ofensiva militar sobre Gaza, la compañía expresó públicamente su apoyo a Israel y desplegó medidas de asistencia dirigidas a la población israelí, las personas heridas, las familias evacuadas y las fuerzas de seguridad.

Según el comunicado de Teva del 26 de octubre de 2023, la empresa llegó a triplicar el suministro de medicamentos y equipos médicos, realizó donaciones y colaboró con distintas organizaciones sociales. El informe, al que ya hemos hecho referencia, cuestiona que esta ayuda se dirigiera exclusivamente a la población israelí y no a la castigada población civil palestina. Asimismo, denuncia el mantenimiento de ese apoyo mientras se agravaba la ofensiva sobre Gaza, convertida finalmente en un atroz genocidio.
El informe de ‘Health Workers 4 Palestine Spain’ también señala que cerca del 20% de la plantilla de Teva en Israel se incorporó al ejército, con facilidades por parte de la empresa, que llegó a presentar públicamente a estas personas como "héroes". También, se relata como sus cinco sedes israelíes se establecieron como puntos de recolección de suministros y equipos con destino a la maquinaria militar israelí.
El documento destaca, asimismo, el programa ‘Support the Soul’. La iniciativa, dirigida por Yarden Abarbanel (Lavi), ha colaborado con organizaciones vinculadas al apoyo psicológico a los y las militares israelíes. El informe considera que este programa, al igual que el resto de las actuaciones de la compañía, excluye a la población palestina y contribuye a reforzar la imagen de Teva en la sociedad israelí como una "empresa nacional". En este contexto, apunta que la farmacéutica se ha convertido en la empresa con mayor capitalización bursátil de la bolsa de Tel Aviv.

Zaragoza acogerá la marcha estatal de la campaña de boicot a Teva
Zaragoza será escenario el próximo 14 de noviembre de una jornada de movilización estatal en el marco de la campaña de boicot ‘¿Teva? No, gracias’. La convocatoria comenzará a las 10:30 con una concentración frente a la fábrica de la farmacéutica en el polígono industrial de Malpica, donde está prevista la llegada de participantes en autobuses, vehículos particulares y bicicletas. Durante la protesta se llevarán a cabo distintas acciones.
A las 12:45 está previsto el inicio de una manifestación que partirá desde el Puente de Santiago y recorrerá las calles César Augusto y el Coso hasta finalizar en la plaza de España. La movilización contará con la participación de colectivos y activistas procedentes de Andalucía, País Valencià, Catalunya, Madrid, Castilla y La Rioja.
La jornada concluirá a las 15:30 con una comida popular bajo el nombre de "La olla popular". Para facilitar la participación en la protesta frente a la planta de Malpica, se ha organizado un desplazamiento en autobús con salida a las 9:45 desde Macanaz y regreso tras la jornada, con un coste de tres euros por el viaje de ida y vuelta.
Las personas interesadas en acudir en autobús a Malpica pueden inscribirse a través del correo electrónico del colectivo zaragozano Iniciativa por Palestina. Quienes quieran acudir desde otros territorios pueden unirse rellenando un formulario.

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