La empresa de formación Davante-Master D ha comunicado a la representación de los trabajadores y trabajadoras el inicio de un procedimiento de despido colectivo que podría afectar a un máximo de 231 personas, tanto en Aragón, como en el Estado español. La compañía, con una importante implantación en la capital, Zaragoza, justifica la medida “por motivos organizativos, técnicos y de producción”, según ha trasladado a la parte sindical.
El expediente, según los datos aportados por CCOO, afectaría a personal de los departamentos de ventas y docencia presencial y online, tanto en Zaragoza como en otras delegaciones de fuera de nuestro país, además de los departamentos de Contact Center y Finanzas también de Zaragoza, incluido el área de producción y excluida contabilidad.
La negociación comenzará el próximo 4 de noviembre y tendrá una duración máxima de 30 días. “Por el momento, la empresa no ha concretado el número de despidos que corresponderían a Zaragoza ni su distribución entre los distintos departamentos”, subrayan desde la central sindical.
Roberto Voto, secretario general de la sección sindical de CCOO en Davante, considera que “la implantación de nuevas herramientas y procesos de trabajo, entre ellos sistemas de inteligencia artificial para las áreas comercial y docente, podría estar detrás de la decisión empresarial. No obstante, el sindicato señala que está a la espera de conocer por escrito los motivos concretos que justifiquen el expediente”.
CCOO considera que el ERE supone una nueva vuelta de tuerca en una estrategia de reducción de costes que, a juicio del sindicato, “está deteriorando las condiciones laborales de la plantilla”. Voto denuncia que “los salarios llevan seis años creciendo por debajo del IPC y que se han producido importantes recortes en los incentivos de los trabajadores”.
El anuncio del despido colectivo coincide, además, con el inicio de un procedimiento de modificación sustancial colectiva de las comisiones del personal comercial. Según CCOO, esta medida “busca consolidar los recortes aplicados el año pasado a las retribuciones variables de los asesores comerciales”.
Finalmente, el sindicato reitera que la introducción de nuevas tecnologías “no puede convertirse en una justificación para reducir empleo y empeorar las condiciones laborales”. Por lo que CCOO advierte que seguirá el proceso de negociación “a través de la sección sindical estatal” y valorará las medidas que consideren necesarias “para defender los puestos de trabajo y los derechos de la plantilla”.



