Edición “memorable” del VIII Festival contra la Despoblación en Allepuz

El pasado fin de semana, Allepuz volvió a celebrar su Festival Contra la Despoblación. Destacando el aumento y entrega del público y un gran reconocimiento a la calidad musical y a la organización del festival.

20 octubre, 2026. 07:00
Foto: Pablo Alcaine López / FCLD

La organización del festival, este año con nuevas incorporaciones juveniles, resalta que ha sido “un éxito memorable” y una de las mejores ediciones en la historia del festival. Pese a dificultades logísticas, presume de haber conseguido una coordinación y organización “muy satisfactorias” y anuncia la continuidad del Festival contra la Despoblación en 2027, con la que será su IX edición.

Desde una cultural tarde de viernes, con un local social lleno desde primera hora, se disfrutó de la exposición de José Orduña, del documental de Marta Solano y de la danza de Ana Continente, “que aunque contemporánea, muy ligada a la raíz y el folklore”.

Foto: Pablo Alcaine López / FCLD

Seguido, dos conciertos alternativos. Poble Nostrum, alardeando de dominar el punk con bajo y batería únicamente. Y destacando en la programación general del festival el cuarteto de jazz experimental Edredon Sensible. Los franceses dieron un show de altísima calidad musical y performativa, siendo uno de los grupos más destacados que el festival remarca en su historia. Con un formato a pie de suelo, el público bebió de la energía de los músicos, y viceversa. Niños y niñas desde dos años hasta adultos se dejaron llevar por las notas disparadas de los saxos y las percusiones. Un trance colectivo en medio del Maestrazgo.

Foto: Pablo Alcaine López / FCLD

Ya el sábado, con un tiempo que regaló un sol de medio día impecable, la mesa redonda, moderada por Marcos Navarro, periodista del Diario de Teruel, acogió las ponencias esperadas y la activísima participación de público. Intervinieron cuatro personas. En primer lugar, el representante de Quesos Hontanar, Vicente San Francisco, en Aguilar del Alfambra. Explicó cómo empezó el proceso de creación de la cooperativa, con las dificultades administrativas y de falta de experiencia. Además, reivindicó la importancia del empleo rural, vinculada con evitar el cierre de la escuela del pueblo.

Foto: Pablo Alcaine López / FCLD

También intervino el activista de Pirineo Digno, Luis Garay, una plataforma ciudadana que busca luchar por los derechos rurales, como la vivienda asequible y el turismo responsable, expuestos en el documental “Por una montaña digna”. La siguiente persona en participar fue Albert Calvo, un colaborador de Aplec dels Ports, en la Mata (Castelló – País Valencià). Explicó que este evento reúne a todo el pueblo, y crea un vínculo y un sentido de pertenencia “inigualable”. La entidad busca defender la vida en el pueblo por la complicidad y la relación entre todos los vecinos y vecinas. Finalmente, Yolanda Gimeno, de la asociación 364 Bodegas-La Devanadera contó su experiencia para no perder el patrimonio del vino en Torrijo de la Cañada (Comunidad de Calatayud). Gimeno ha luchado contra prejuicios y momentos de incertidumbre en el mercado.

A medio día se disfrutaron de las actividades participativas del público con los bailes tradicionales a cargo de Inés Saltamontes y la espectacular batucada Punkaderia. Tras una multitudinaria comida popular, arrancaron los conciertos, con puntualidad estricta durante toda la tarde noche, a pesar incluso de que hubo que restructurar horarios por cuestiones organizativas de última hora de uno de los grupos participantes.

Foto: Pablo Alcaine López / FCLD

Ixeya, nos abrieron su mundo íntimo tras el café. Isla Kume, como era de esperar, puso al festival en pie, dejando fascinado a todo el público, de todas las edades, asombrado y fascinado. La organización ya auguraba un gran momento en este momento del festival. De nuevo Inés Saltamontes y Punkadeira animaron el espacio entre conciertos. Dando paso al adelanto de horario de Malifeta, quien dio un directo impoluto y presentó a una Ana Rajadel tremendamente emocionada de estar “por primera vez en un escenario de su provincia natal”. Eskorzo llenó de color el recinto. Fiesta y gamberrismo unidos a una majestuosidad musical, el festival se convirtió en una especie de carnaval festivo donde lo único que importaba era ser feliz.

Foto: Pablo Alcaine López / FCLD

Y por último, los queridísimos y esperados Azero, cerraron los conciertos del festival con el mejor rock de pueblo posible, todavía con el público esperando su concierto con fervor. La emblemática DJ Zaragozana, Bárbara Gartland, puso el broche de oro con sus mezclas “en un festival en el que la gente de última hora demostró ganas de seguir bailando y disfrutando”, concluyen desde la Asociación Cultural Escurzón de Allepuz, organizadora del festival.

Noticias relacionadas

· PUBLICIDAD ·
· CANAL TELEGRAM ARAINFO ·
· CANAL WHATSAPP ARAINFO ·