La Fundación Franz Weber (FFW) ha denunciado “el uso de vehículos a motor -video facilitado por FFW- durante un encierro en la vía pública realizado en el término municipal de Bronchales”. El todoterreno “habría sido utilizado para forzar a uno de los toros a seguir determinado trazado, evidenciando en cierto modo el caos que se produce en estas actividades en espacios públicos, exponiendo a los ocupantes del vehículo y a cualquier participante o espectador a situaciones de peligro”, subrayan.
A ello se suma que el mismo bóvido “rompió con facilidad los tablones que habían sido colocados en uno de los márgenes de la vía como elemento de seguridad y cuya debilidad estructural también debería ser evaluada”, aseguran.
De este modo FFW considera que “tanto el Ayuntamiento de Bronchales como el Gobierno de Aragón deberían investigar la legalidad sobre el uso de un vehículo a motor en un evento taurino de carácter urbano, así como el sistema de seguridad empleado, que al final puso en riesgo a las personas”, reiteran.

Menores espectadores y advertencias internacionales
Esta queja se produce después de la nueva advertencia del Comité de los Derechos de la Infancia de la ONU, que en sus Observaciones Finales publicadas el 6 de febrero instó al Estado español a vetar la participación de niñas, niños y adolescentes en la tauromaquia: “Preocupado por el hecho de que los niños sigan presenciando la violencia y la muerte de los participantes durante las fiestas taurinas populares que se celebran en todo el Estado parte, el Comité reitera sus recomendaciones anteriores y recomienda que el Estado parte, tanto a nivel estatal como de las comunidades autónomas, establezca la edad mínima de 18 años para participar en eventos, festivales y escuelas taurinas, sin excepción, y lleve a cabo actividades de sensibilización entre los funcionarios públicos, los medios de comunicación y la población en general sobre los efectos negativos que tiene en los niños, incluidos los espectadores, la violencia asociada a las corridas de toros”.
La observación se dirige a todas las administraciones públicas y desde FFW señalan, además de a la DGA, al Ayuntamiento de Bronchales “por su papel fundamental. Finalmente FFW solicita “una reflexión profunda sobre las políticas de apoyo institucional y económico a la tauromaquia, dadas las advertencias internacionales”.





