El Partido Comunista de los Pueblos de España (PCPE) llama al voto nulo en las elecciones estatales del próximo 29 de noviembre y defiende la construcción de una “contraofensiva obrera y popular” como respuesta a la crisis del capitalismo, el deterioro de las condiciones de vida de la clase trabajadora y el avance de las fuerzas reaccionarias. Así lo recoge la resolución política del VII Pleno de su Comité Central, titulada “Paz, Techo y Trabajo: Abajo el Régimen del 78. ¡Luchemos por el socialismo!”, en la que la organización apuesta por impulsar un proyecto revolucionario protagonizado por la clase obrera en alianza con los sectores populares.
El documento parte de una interpretación de la situación política y económica del Estado español vinculada a la “crisis general del capitalismo” y a la crisis de la superestructura institucional del Régimen del 78. El PCPE considera que el ciclo político de los denominados gobiernos de progreso, surgido tras la crisis de 2008 y las movilizaciones que llevaron a millones de personas a las calles, concluye con un balance de “más pobreza y más precariedad para el conjunto de la clase trabajadora”.
La formación comunista sostiene que el actual Gobierno del PSOE y Sumar no puede gobernar en favor de los intereses de la clase obrera y de los sectores populares. Como ejemplo de esa situación, señala el desahucio y la muerte de Maricarmen, y afirma que su caso “ejemplifica la realidad a la que se enfrentan a diario millones de familias obreras en el Estado español sin que ocho años de gobiernos socialdemócratas hayan mejorado esa situación”.
El PCPE rechaza el “mal menor” y las alternativas de la socialdemocracia
La resolución cuestiona los llamamientos a sostener una posible mayoría parlamentaria progresista como respuesta al avance de la extrema derecha. Para el PCPE, este planteamiento utiliza el argumento del “mal menor” sin cuestionar las estructuras económicas y políticas que, a su juicio, sostienen la situación actual.
“No cabe dejarse arrastrar por los engañosos llamados a salvar la formalidad democrático-burguesa, ni los reclamos en favor de un gobierno ‘progresista’ conformado por cualquiera de las combinaciones de la vieja y la nueva socialdemocracia o sus marcas de marketing electoral”, afirma la formación.
La organización considera que ninguna de estas fórmulas constituye una garantía frente al fascismo, sino que representa “la otra cara de la misma moneda oxidada por el tiempo y la realidad: la dictadura de clase del capital”. En su análisis, el capitalismo, al que sitúa en una fase terminal desde una perspectiva histórica, ejerce su poder de manera cada vez más abierta y descarnada.
El PCPE sostiene que el denominado “estado del bienestar y los derechos democrático-burgueses se convierten en obstáculos para las necesidades de acumulación del capital”. Frente a un modelo económico en el que, según la formación, “las ganancias de un puñado de oligarcas están por encima de las vidas de la clase obrera”, por lo que defiende una respuesta organizada capaz de proteger los derechos sociales y políticos conquistados. “Frente a ello, solo una decidida contraofensiva obrera y popular puede defender los derechos sociales y políticos conquistados”, remarca el texto.
Denuncia del avance de los grupos fascistas y de las agresiones racistas y homófobas
La resolución advierte de que “la oligarquía vuelve a propagar la ideología fascista entre los sectores populares” y relaciona este proceso con el aumento de la presencia de grupos organizados que actúan en los barrios y participan en desahucios.
“Los grupos de matones que se dedican a patrullar por los barrios o a desahuciar familias aumentan, también las agresiones racistas y homófobas y cada vez es más habitual ver desfilar por nuestras ciudades a estos grupos organizados con estética fascista”, denuncia el PCPE.
En este contexto, la organización rechaza que las elecciones del 29 de noviembre puedan reducirse a una disyuntiva entre progreso y retroceso. “Si el progreso es lo que hemos vivido durante estos últimos ocho años, queda claro que los intereses que representan el autodenominado ‘gobierno más progresista de la historia’ no son los mismos que los de la clase obrera”, sostiene.
Frente a la centralidad del calendario electoral, el partido sitúa el futuro de la clase trabajadora en la organización y la lucha cotidiana. “Lo que realmente está en juego es el futuro inmediato de millones de trabajadores y trabajadoras, pero ese futuro no se juega en el marco de unas elecciones, sino en el marco de la lucha y la toma de conciencia en nuestros centros de trabajo y de estudio y en nuestros barrios”, recoge la resolución.
Críticas a las barreras electorales y al Régimen del 78
El PCPE también denuncia las dificultades legales para que los partidos sin representación parlamentaria concurran a las elecciones, entre ellas la obligación de reunir decenas de miles de avales. La organización considera que estos requisitos desvían recursos y esfuerzos que podrían destinarse a otros ámbitos de la lucha política y social. “No es una casualidad ni un error, imponer trabas a la participación en las elecciones tiene el objetivo claro de acallar las voces disidentes a este sistema”, afirma el documento.
A estas limitaciones añade la pérdida de legitimidad del Parlamento, al que acusa de mostrar una “manifiesta aversión de legislar a favor de los intereses de las masas trabajadoras” y de identificarse con la defensa de la oligarquía. En su análisis institucional, la resolución sitúa al Parlamento, la Monarquía, la judicatura y el ejército como “las patas fundamentales del Régimen del 78”.
La formación comunista precisa, no obstante, que su llamamiento al voto nulo no supone renunciar a la lucha electoral. Lo que reivindica es el carácter instrumental de esta vía y su subordinación a dos objetivos estratégicos: “El fortalecimiento del Partido y el desarrollo de las estructuras del contrapoder obrero y popular”, aseguran.
Desde esta posición, el PCPE defiende que la actividad electoral debe contribuir a modificar la correlación de fuerzas mediante la organización política y social de la clase trabajadora, en lugar de convertirse en el eje de la intervención del partido.
Contra la precariedad, los desahucios y la militarización social
La resolución concreta los ámbitos en los que el PCPE asegura que mantendrá su intervención política y social, con independencia de su posición ante las elecciones. Entre ellos incluye la denuncia de la sobreexplotación y la desvalorización de la fuerza de trabajo, los desahucios y la carestía de la vida.
El documento también rechaza “los presupuestos de guerra junto con el proceso acelerado de militarización social” y denuncia la opresión patriarcal de las mujeres y la feminización de la pobreza. En el ámbito de los servicios públicos y las prestaciones sociales, se opone a la privatización de las pensiones, la educación, la sanidad y la dependencia.
En política internacional, el partido reclama la “salida inmediata de la OTAN, la UE y el euro”, así como “el fin de las relaciones con la entidad sionista” que es el Estado de Israel.
La solidaridad internacionalista ocupa asimismo un lugar destacado en la resolución. El PCPE afirma que continuará trabajando en defensa de los pueblos que, en su análisis, “padecen desde hace décadas las agresiones del imperialismo”, y señala especialmente a Cuba, la República Árabe Saharaui Democrática y Palestina.
La Huelga General del 11 de noviembre, próxima cita de la movilización
Más allá de la convocatoria electoral del 29N, el PCPE sitúa entre sus prioridades inmediatas la preparación de la Huelga General anunciada para el 11 de noviembre. La organización llama a impulsar esta movilización y a reforzarla desde un “posicionamientos de clase”.
La resolución plantea que la huelga no debe entenderse como una acción aislada, sino como parte de un proceso más amplio de organización y acumulación de fuerzas. El objetivo es sostener una movilización obrera y popular que trascienda tanto la cita electoral como la propia convocatoria de huelga.
“Proponemos continuar construyendo la contraofensiva obrera y popular que, más allá de la Huelga General del 11 de noviembre y de esta convocatoria de elecciones parlamentarias, permita levantar un proyecto revolucionario protagonizado por la clase obrera en alianza con los sectores populares con el objetivo claro de la toma del poder y la construcción del socialismo”, concluye el documento.
Bajo el lema “Paz, Techo y Trabajo: Abajo el Régimen del 78. ¡Luchemos por el socialismo!”, el VII Pleno del Comité Central del PCPE sitúa así la organización de la clase trabajadora, la construcción de estructuras de contrapoder y la movilización social como ejes de su estrategia política, frente a las alternativas institucionales que considera insuficientes para responder a las necesidades de las mayorías trabajadoras.





