La Fundación Franz Weber (FFW) ha criticado “el nuevo intento de la mayoría conservadora de las Cortes de Aragón de blindar eventos de carácter taurino supuestamente relacionados con una cultura popular”.
La medida, en forma de Proposición No de Ley (PNL), fue aprobada recientemente en la Comisión Institucional y de Desarrollo Estatutario de la cámara donde reside la soberanía democrática del Pueblo aragonés y pretende reglamentar estas actividades como Bien de Interés Cultural inmaterial, “como paso previo para una protección artificial de la tauromaquia”, destaca FFW.
Así, los naturalistas creen que “la verdadera intención de la propuesta de protección pasa por un mayor flujo de subvenciones de las administraciones públicas aragonesas, para mantener de forma espuria, las convocatorias futuras como encierros, roscaderos, capeas o el embolado y ensogado de bóvidos”, recalcan.
FFW advierte además que estas actividades taurinas “cuentan con una presencia infantil constante, espoleada por las administraciones públicas aragonesas que buscan de forma desesperada, y con apoyo económico, un relevo generacional que llega a duras penas”.
La DGA de Azcón desprecia las resoluciones de la ONU
Frente a la protección institucional de la tauromaquia, la ONG internacional considera que el Gobierno de Aragón debería proteger “a las personas menores de edad, en la línea de lo demandado por el Comité de los Derechos de la Infancia de la ONU. Este organismo de Naciones Unidas ha elevado ya dos advertencias al Estado español, la última el pasado mes de febrero, a causa de esta materia”, subrayan desde FFW.
El párrafo exacto, enmarcado en el capítulo relacionado con ‘Violencia contra los niños’ de las Observaciones Finales (artículos 19, 24 (3), 28 (2), 34, 35, 37 (a) y 39 de la Convención y el Protocolo Facultativo relativo a la venta de niños, la prostitución infantil y la utilización de niños en la pornografía) señala: “23. Preocupado por el hecho de que los niños sigan presenciando la violencia y la muerte de los participantes durante las fiestas taurinas populares que se celebran en el Estado parte, el Comité reitera sus recomendaciones anteriores y recomienda que el Estado parte, tanto a nivel estatal como de las comunidades autónomas, establezca la edad mínima de 18 años para participar en eventos, festivales y escuelas taurinas, sin excepción, y lleve a cabo actividades de sensibilización entre los funcionarios públicos, los medios de comunicación y la población en general sobre los efectos negativos que tiene en los niños, incluidos los espectadores, la violencia asociada a las corridas de toros”.
Desde FFW recuerdan que “cuando no participan de forma directa, los y las menores están presentes en graderíos, talanqueras y otros espacios públicos visualizando todas las escenas, incluidas aquellas donde personas resultan cogidas o corneadas, generando lesiones e incluso fallecimientos”.
De la Agencia Tributaria Foral al sufrimiento y muerte para los toros y el terror para la infancia
Cabe destacar la manipulación que la coalición trumpista PP-Vox en Aragón hace de la Comisión Institucional y de Desarrollo Estatutario, retorciendo sus funciones para en lugar de exigir el traspaso de competencias pendientes o una mayor y mejor financiación, cumpliendo la ley y creando la Agencia Tributaria Foral, usar recursos públicos para aprobar PNLs que nada tienen que ver con las funciones de desarrollo del Estatuto de Autonomía de Aragón.





