Cualquiera que viva en Zaragoza desde hace tiempo siente una relación de amor y odio por esta ciudad. Es en sus barrios donde esto se percibe de forma más nítida. Es por ello que cualquier proceso participativo para tratar de mejorarlos se convierte en un espacio bastante emocionante en el que puede pasar casi cualquier cosa.
En 1961 Jane Jacobs, divulgadora científica, teórica del urbanismo y activista social, publicó una de las obras más influyentes para reflexionar sobre la planificación urbana. En "Muerte y vida de las grandes ciudades" (en el original "The Death and Life of Great American Cities") escribió: "Las ciudades tienen la capacidad de proveer algo para cada uno de sus habitantes, solo porque y solo cuando, son creadas para todos". Quiero pensar que se ajustaría las gafas y miraría con curiosidad y una sonrisa la propuesta del Consejo de Salud de Zona (CSZ) de San Pablo en torno al urbanismo táctico.
El pasado 1 de octubre tuvo lugar en el barrio de San Pablo/El Gancho una de esas jornadas que hacen que quieras un poco más a esta ciudad y las personas que la habitan. Desde el CSZ se convocó a vecindario, entidades, trabajadores del Ayuntamiento y toda persona que quisiera participar, a una jornada de trabajo sucesora del proceso de diagnóstico llevado a cabo en los últimos meses a través de mapas mudos, paseos comunitarios, fotos, paneles...con vecinas y vecinos del barrio, para identificar espacios de bienestar que mantener y opciones de mejora urbanística en el barrio. De la participación en esos meses de más de mil personas se trabajó en la jornada sobre tres ejes: 1) naturaleza, 2) accesibilidad y 3) convivencia.
Tal y como explicó Jara Cubillo, trabajadora del Área de Promoción de Salud y Equidad del Ministerio de Sanidad y una de las impulsoras de la "Guía de urbanismo táctico para mejorar la salud en el entorno local", el Urbanismo táctico consiste en "acciones a corto plazo para cambios a largo plazo", con la idea de que "los espacios urbanos nunca están terminados" y el entorno local es un espacio privilegiado en el que poner en marcha acciones que tengan en cuenta la mirada de la equidad para "ciudades pensadas para caminar, en las que haya naturaleza y lugares de encuentro y convivencia". La guía incluye una "Caja de herramientas" y experiencias inspiradoras como las que se escucharon durante la jornada.
Patxi y Miren, arquitectos de Projekta Urbes, trajeron sus ideas y su experiencia en el trabajo comunitario en la planificación urbanística muy aplicable a las calles del Gancho, con la clave de pensar siempre en qué quieres hacer cuando intervienes; Marina, como miembro de Ecologistas en Acción, contó las acciones llevadas a cabo en Córdoba con "Barrios por el Clima", dando razones sobre por qué actuar por el clima a nivel local y Sara, Astrid y Roxy contaron su experiencia en la recuperación de solares madrileños con el proyecto "Esto es una plaza".
Tras estas exposiciones dialogadas y un poco de descanso para continuar con energía, se establecieron dos espacios de trabajo en grupos sobre los ejes seleccionados previamente. Un trabajo a lo largo de más de tres horas, con más de cien personas participantes, dinamizado por tres experiencias inspiradoras del ámbito local: el trabajo de mediación comunitaria de la Asociación Amediar, la dinamización de caminos escolares- y más- del Proyecto Stars y la acción de la Asociación Grupo de medioambiente del Distrito Sur de Zaragoza (ganadora, por cierto, del Premio Aragón al Medio Ambiente en categoría urbana del Gobierno de Aragón "por su proyecto 'Renaturalización vecinal del Distrito Sur', que impulsa la recuperación de espacios degradados mediante la participación y el voluntariado ciudadano").
De este trabajo grupal intenso salieron múltiples ideas, propuestas y voluntarias para llevarlas a cabo, en un ejercicio de generosidad y confianza en el barrio. Algunas de las conclusiones se resumen en: más azul y más verde (fuentes de agua, árboles y plantas) en todas las plazas, solares y calles del barrio; adecentar y abrir los solares a la ciudadanía para tener más espacios de convivencia en el barrio; tener más calles a cota cero que resulten seguras, a través del uso de pintura, señalización, elementos disuasorios, para recordar la prioridad peatonal; cuidado y mantenimiento de solares, adoquinado, fachadas, etc para que dé gusto y no miedo pasear. El restablecimiento de equipos de agentes y mediación comunitaria y la necesidad de que desde la institución se escuche al vecindario y se pongan los medios para hacer el barrio más saludable. La cantidad de ideas es enorme. Cualquier día las veréis en marcha.
Cabe mencionar el excelente trabajo de facilitación de la jornada de María y Teresa y todo el proceso metodológico para favorecer una participación real que está llevando a cabo el CSZ de San Pablo. También algo que salió a lo largo de los meses previos a la jornada como tema clave que preocupa e incide en la salud de las vecinas y vecinos del barrio, que es la vivienda y algo que queda pendiente en el urbanismo táctico dentro de la guia, que es su implementación en municipios más pequeños.
Escribió Jane Jacobs: "En principio, nuestros objetivos a este respecto son bien sencillos: conseguir calles donde el espacio público sea inequívocamente público (...) y procurar que estas calles y espacios públicos tengan ojos que a ser posible estén mirando continuamente". No dejéis de mirar de otra forma al Gancho. Ojalá nos hubieses visto, Jane.





