La Liga para la Protección de los Presos Saharauis en las cárceles marroquíes ha recibido un testimonio urgente de la familia del preso civil saharaui Mohamed Bachir Boutenguiza, tras la primera visita que le han realizado, el lunes 5 de octubre, la primera desde que inició una huelga de hambre indefinida el pasado 23 de septiembre de 2026, y habiendo permanecido en situación y destino desconocidos hasta el momento de esta visita.
La familia declaró que su hijo se encuentra en unas condiciones de detención lamentables y en un estado de salud de extrema gravedad que requiere una intervención médica urgente, habiendo acudido el preso al lugar de la visita en brazos, incapaz de mantenerse en pie a causa de la huelga, e incapaz de sentarse debido a la enfermedad de hemorroides acompañada de un sangrado constante. La familia añadió que encuentra gran dificultad para hablar debido a la huelga de hambre.
Durante la visita, el preso declaró a su familia que está siendo sometido a agresiones, malos tratos y provocaciones por parte del director de la prisión, quien le exigió que pidiera perdón al rey de Marruecos si quería ser puesto en libertad, a lo que el preso respondió a dicha provocación diciendo: “Quien debe pedir perdón es el rey de Marruecos al pueblo saharaui por los crímenes de su régimen en el Sahara Occidental”.
Asimismo, el director de la prisión de Kenitra amenazó al preso civil saharaui Mohamed Bachir Boutenguiza con tomar represalias mediante la tortura, asegurándole que en la prisión hay postes de hierro destinados a la tortura que visitaría pronto si no ponía fin a la huelga.
Al transmitir lo que están sufriendo el preso civil saharaui Mohamed Bachir Boutenguiza y sus compañeros dentro de la prisión de Kenitra, la Liga para la Protección de los Presos Saharauis en las cárceles marroquíes da la voz de alarma y exige a las autoridades de ocupación marroquíes que proporcionen atención médica de urgencia al preso Boutenguiza, responsabilizándolas plenamente de su salud y de su integridad física y psicológica.




