El Sindicato de Trabajadoras y Trabajadores de la Enseñanza de Aragón (STEA) ha defendido la “convocatoria inmediata de una huelga educativa” en nuestro país para este otoño “porque no ha habido ningún cambio en las políticas de financiación insuficiente y de privatización del Partido Popular que ya dieron lugar en mayo a los paros unitarios del pasado curso”.
En un momento en el que los sindicatos aragoneses están valorando posibles acciones de protesta, STEA ha reivindicado la opción de una huelga como “la única solución para garantizar el futuro y la calidad de la enseñanza pública en Aragón” y llevará esta propuesta a las reuniones con el resto de sindicatos y organizaciones comprometidas con la defensa de la escuela pública “para que Aragón se sume a las movilizaciones que ya se preparan” en Catalunya, Madrid o País Valencià. Sobre la posibilidad de que esta huelga sea indefinida, han señalado que buscará “el consenso para que las movilizaciones estén promovidas por la totalidad de representantes de la educación pública”.
STEA ha resaltado que la lista de 14 reivindicaciones que presentó a la anterior consejera de Educación de la DGA antes de la huelga del pasado curso “sigue vigente y se han sumado además más motivos”. Siguen demandando así paralizar la concertación-privatizción del Bachillerato -detonante de la protesta- y mejorar la financiación y las ratios, así como las condiciones laborales y de personal. Además se resaltan nuevas cuestiones, “como el insuficiente decreto de regulación de las extraescolares o las coacciones de la Inspección Educativa de Uesca, por las que ya se ha convocado una huelga territorial el 14 de octubre”.
Razones para la huelga
STEA ha recalcado que los 20 millones de euros anuales que se pretenden destinar a concertar el Bachillerato están “totalmente injustificados, tanto porque el dinero público ha de financiar la enseñanza pública, como porque es un despilfarro al existir 2.000 plazas vacantes en los centros públicos”. Además reclama el cierre progresivo de aulas en la enseñanza privada concertada “allí donde existan plazas públicas suficientes”, la recuperación de aulas cerradas en la enseñanza pública y la ampliación de plazas de Formación Profesional pública y del tramo 0-3 años, para evitar su privatización.
Varios apartados de la lista de reclamaciones se refieren al aumento de las plantillas “para garantizar el cumplimiento efectivo de las 23 horas lectivas en Primaria, las 18 horas lectivas en Secundaria y las reducciones correspondientes para los mayores de 55 años”. Se solicita también agilizar las sustituciones y reducir las ratios en todas las etapas educativas: 15 en Educación Infantil, 20 en Primaria y 22 en Secundaria, FP y Bachillerato.
Las exigencias sobre aspectos laborales incluyen la recuperación del poder adquisitivo del profesorado, “que se ha reducido en un 22% desde 2009”. STEA también reivindica “recuperar las pagas extraordinarias completas tras su reducción hace más de una década”. Igualmente se incide en “la reducción de la altísima temporalidad y precariedad actual con la proliferación de contratos a tiempo parcial”.
Otros aspectos se centran en la organización e incluyen la “mejora del funcionamiento y gestión de los Servicios Provinciales” y “la disminución de la carga burocrática, eliminando duplicidades y revisando procedimientos administrativos”. Finalmente, se subraya “la necesidad de mejorar las infraestructuras de los centros educativos aragoneses, en general construidos en los años setenta y ochenta”.
STEA ha destacado que el último informe de la Cámara de Cuentas concluye que el Gobierno de Aragón infradotó en más de 302 millones de euros la sanidad y educación públicas en 2024 “y todo apunta a que los informes de 2025 y 2026 serán peores”. Para garantizar las demandas, ha solicitado “un gasto educativo por ley no inferior al 4% del PIB en Aragón, con el compromiso vinculante de alcanzar el 7 %”.

“Apoyo del personal y de la sociedad”
El sindicato ha considerado que estas reivindicaciones “cuentan con el apoyo unánime de todo el personal y de toda la sociedad, ante unos responsables políticos que no dejan de deteriorar el sistema educativo público, el único que garantiza la igualdad de oportunidades y la no discriminación y evita agravios comparativos”.
STEA ha señalado que así lo demostró el “éxito rotundo” de la huelga de mayo, que tuvo un seguimiento global del 56% del profesorado “pese a unos servicios mínimos claramente abusivos que afectaban a una cuarta parte del claustro”. Asimismo ha recordado la gran asistencia a las manifestaciones ciudadanas de esas fechas, con 30.000 asistentes en la celebrada en Zaragoza e importantes movilizaciones en todas las comarcas aragonesas.
“La huelga es siempre el último recurso para evitar el perjuicio que supone para el alumnado y las familias, pero ante el ataque que sufre la escuela pública y el deterioro progresivo de sus condiciones, el paro es el único camino que nos resta para impedir el cambio de modelo educativo y revertir el deterioro de las condiciones laborales”, ha defendido el sindicato.
Con el objetivo de definir los próximos pasos de la movilización, STEA celebrará durante octubre varias asambleas con su afiliación. En ellas dará cuenta de los contactos y acuerdos alcanzados con otras organizaciones sindicales, así como de las actuaciones ya planteadas de forma conjunta.
Asimismo, el sindicato espera que estos encuentros “permitan incorporar nuevas propuestas” para trasladarlas al resto de representantes de la enseñanza pública y a la comunidad educativa, reforzando así la unidad de acción y la coordinación de futuras movilizaciones.




