Con motivo del Día de la Educación Social, que se conmemora este 2 de octubre, la Asociación Acullir ha lanzado en Zaragoza la campaña "Borrando injusticias, sembrando humanidad", con la que reclama visibilizar la situación de las personas sin hogar y reivindica el papel de la educación social frente a la exclusión residencial.
El eje de la campaña es un cartel que denuncia la denominada arquitectura hostil de las ciudades. En la imagen aparece un banco público modificado con reposabrazos centrales y otros dispositivos físicos que impiden utilizarlo para descansar o tumbarse. Sobre este espacio, una persona sin hogar intenta guarecerse, rodeada de elementos disuasorios, carteles con prohibiciones y el campo de visión de una cámara de vigilancia municipal.
Para Acullir, esta imagen refleja cómo determinados elementos del mobiliario urbano pueden contribuir a expulsar del espacio público a las personas en situación de vulnerabilidad. La asociación relaciona esta realidad con situaciones recientes como la del Parque Bruil, donde varias personas sin hogar han sido expulsadas.
Acullir reclama respuestas estables frente al sinhogarismo
La asociación advierte de que el sinhogarismo en Zaragoza requiere "respuestas inmediatas y valientes" por parte de las administraciones públicas y de la sociedad civil. Según Acullir, calles, parques y puentes de la ciudad concentran a decenas de personas que carecen de un hogar digno, una situación agravada por la falta de recursos residenciales flexibles y de baja exigencia.
En este sentido, la entidad critica que la hostilidad institucional y la invisibilización de estas realidades profundizan la exclusión social y reclama superar las soluciones temporales para avanzar hacia "políticas estables de vivienda garantizada".
Especial atención a los jóvenes que salen del sistema de protección
Acullir pone también el foco en la situación de los jóvenes que alcanzan la mayoría de edad y abandonan los centros de protección de menores. La asociación alerta de que quienes salen de estos recursos sin una red familiar o social sólida pueden quedar expuestos al riesgo de exclusión severa y sinhogarismo.
Ante esta realidad, la entidad desarrolla en Zaragoza programas de mentoría social, acompañamiento integral y apoyo en situaciones de crisis vital. El objetivo, explica, es construir redes de apoyo que permitan evitar que estos jóvenes terminen viviendo en la calle.
La importancia del trabajo en red
Con motivo de esta jornada, Acullir reivindica asimismo el trabajo conjunto de las organizaciones que forman parte de la Coordinadora de Entidades para Personas Sin Hogar de Zaragoza. La asociación destaca la colaboración mantenida con entidades como la Fundación San Blas y las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl, así como el trabajo desarrollado desde el tejido vecinal.
En este ámbito, menciona expresamente a la Federación de Barrios y al grupo Trébol de Torrero, además de reconocer la labor cotidiana de profesionales y personas implicadas en la atención a quienes se encuentran en situación de sinhogarismo.





