Las altas temperaturas del verano favorecen la proliferación de bacterias y otros agentes que pueden provocar toxiinfecciones alimentarias. Ante este mayor riesgo, la Dirección General de Salud Pública del Gobierno de Aragón ha lanzado una campaña informativa para recordar a la ciudadanía las principales medidas de prevención durante la compra, conservación y manipulación de los alimentos.
Bajo el lema “Verano sin dramas”, la iniciativa, desarrollada en colaboración con la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), busca reducir la incidencia de estas patologías, especialmente frecuentes durante los meses de calor.
Las toxiinfecciones alimentarias engloban las enfermedades asociadas al consumo de alimentos contaminados por bacterias, virus, parásitos, organismos marinos y sus toxinas, hongos o sustancias químicas. Aunque cualquier alimento puede verse afectado, Salud Pública recuerda que algunos presentan un mayor riesgo, como los huevos, las carnes crudas o poco cocinadas, la leche no pasteurizada, los mariscos crudos o las frutas y verduras.
Casi la mitad de los brotes están causados por salmonela
Cada año se registran en Aragón una media de 47 brotes de toxiinfecciones alimentarias. Más de la mitad tienen su origen en domicilios particulares (53%), mientras que el 29% se producen en establecimientos de restauración colectiva, el 13% en instituciones y el 5% restante en otros entornos.
Además, casi la mitad de estos brotes tienen como agente causal la salmonela, una de las bacterias más habituales en este tipo de infecciones.
Mantener la cadena de frío y extremar la higiene
Para reducir el riesgo de intoxicaciones en el hogar, Salud Pública recomienda adquirir siempre alimentos con garantías sanitarias, mantener la cadena de frío durante el transporte y evitar dejar productos perecederos a temperatura ambiente.
También aconseja conservar refrigerados los alimentos ya cocinados, impedir el contacto entre alimentos crudos y cocinados, lavar y desinfectar correctamente las frutas y verduras que vayan a consumirse en crudo y extremar las precauciones al elaborar mayonesa u otras salsas con huevo crudo.
A ello se suma la importancia de mantener una adecuada higiene personal durante la preparación de las comidas, con especial atención al lavado frecuente de manos y a la limpieza de los utensilios y superficies de cocina.





