La Unión de Consumidores de Aragón (UCARAGÓN) ha difundido una batería de consejos y recomendaciones dirigidos a las personas que hayan sufrido daños personales o materiales a consecuencia de un incendio forestal. La organización recuerda que, tras un verano marcado por grandes incendios en Aragón “es fundamental conocer qué coberturas ofrecen los seguros, cuándo interviene el Consorcio de Compensación de Seguros y qué vías existen para reclamar indemnizaciones o acceder a ayudas públicas”.
Los incendios forestales vuelven a dejar este verano un balance devastador en Aragón, con miles de hectáreas arrasadas, desalojos de población y cuantiosos daños personales, materiales y ambientales por numerosas comarcas de nuestro país. Ante esta situación, la Unión de Consumidores de Aragón (UCARAGÓN) ha querido recordar a la ciudadanía cuáles son sus derechos y las diferentes opciones de reclamación disponibles cuando un incendio provoca perjuicios en viviendas, vehículos, explotaciones agrícolas o ganaderas, así como lesiones o incluso fallecimientos.
La organización subraya que “cada verano miles de personas se ven obligadas a abandonar sus hogares por la proximidad de las llamas” y que, una vez extinguido el incendio, “comienza un proceso igualmente importante: evaluar todos los daños sufridos y conocer las posibilidades de obtener una compensación económica”.
El primer paso: evaluar los daños y determinar el origen del incendio
UCARAGÓN explica que, tras la extinción del fuego, las personas afectadas deben realizar un balance detallado de los daños ocasionados, tanto en las personas —lesiones o fallecimientos— como en bienes materiales, viviendas, vehículos, explotaciones agrícolas y ganaderas, además de valorar también los daños medioambientales ocasionados por el incendio.
La entidad destaca asimismo la importancia de determinar cuál ha sido el origen del incendio, ya que de ello dependerán las posibles responsabilidades y las vías de reclamación. En este sentido, recuerda que el fuego puede haber sido: provocado de forma intencionada, originado por una actuación negligente o una ejecución defectuosa en la que no se haya observado el deber de cuidado, consecuencia de causas naturales o fortuitas, o bien puede no llegar a determinarse su origen.
En función de estas circunstancias, será necesario revisar detenidamente la póliza del seguro para comprobar el alcance de las coberturas contratadas. Si la persona afectada no dispone de seguro, UCARAGÓN señala que habrá que esperar “a que el Gobierno declare la zona como gravemente afectada por una emergencia de protección civil y habilite las correspondientes ayudas públicas”.
Qué ocurre cuando existen daños personales
La organización de consumidoras dedica un apartado específico a los daños personales sufridos por quienes participan en las labores de extinción de incendios forestales. En estos casos, recuerda que “el Consorcio de Compensación de Seguros responde de los accidentes sufridos durante las tareas de extinción desarrolladas por personal del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, actuando como asegurador de estos siniestros”.
Asimismo, UCARAGÓN indica que “cuando se produzca un accidente o un fallecimiento, la persona accidentada, sus beneficiarios, representantes o herederos deberán presentar, tan pronto como sea posible, la correspondiente solicitud de indemnización ante el Consorcio de Compensación de Seguros”.
Los daños materiales y el papel de las aseguradoras
En relación con los daños materiales, la asociación diferencia varias situaciones. Cuando la persona afectada dispone de un seguro que cubre el riesgo de incendio, deberá comunicar el siniestro a su entidad aseguradora en un plazo de siete días para que pueda realizarse la correspondiente valoración de daños y tramitar la indemnización.
La entidad recuerda además que “si finalmente se identifica a una persona responsable del incendio y esta resulta solvente, la aseguradora podrá ejercer el denominado derecho de repetición para reclamarle el importe de la indemnización abonada al asegurado”.
No obstante, advierte de que puede ocurrir que la póliza no cubra la totalidad de los perjuicios sufridos, ya sea porque determinados daños hayan quedado excluidos expresamente de las coberturas contratadas o porque se aplique la regla proporcional cuando el capital asegurado sea inferior al valor real del bien afectado.
Cuando no existe seguro
Para quienes carecen de una póliza que cubra el riesgo de incendio, UCARAGÓN explica que la posibilidad de obtener ayudas dependerá de que el gobierno del Estado español declare la zona como “afectada gravemente por una emergencia de protección civil”, la conocida popularmente como “zona catastrófica”, y apruebe medidas específicas destinadas a paliar los daños ocasionados.
Asimismo, tanto en estos casos como cuando el seguro no cubra la totalidad de los daños, la organización recuerda que “las personas perjudicadas pueden presentar una demanda por daños y perjuicios contra la persona responsable del incendio, siempre que esta sea conocida, recomendando para ello recibir asesoramiento jurídico especializado”.
El Consorcio no indemniza los daños materiales causados por incendios
UCARAGÓN también considera importante aclarar una cuestión que suele generar dudas entre la ciudadanía: el Consorcio de Compensación de Seguros “no cubre los daños materiales provocados por incendios forestales”.
La entidad explica que “a diferencia de otros riesgos extraordinarios derivados de determinados fenómenos naturales o de hechos de violencia política o social, como el terrorismo, los incendios no forman parte de las coberturas materiales asumidas por el Consorcio”.
Llamamiento a informarse y actuar con rapidez
Finalmente, cabe destacar que UCARAGÓN pretende que “las personas afectadas por los incendios forestales conozcan con claridad cuáles son los mecanismos disponibles para reclamar los daños sufridos y puedan actuar con rapidez una vez finalizada la emergencia, revisando sus pólizas, notificando el siniestro dentro de los plazos establecidos y solicitando las ayudas o indemnizaciones que correspondan en cada caso”.
La organización insiste en la importancia de informarse adecuadamente para no perder derechos ni oportunidades de compensación tras unos incendios que, un verano más, están teniendo un fuerte impacto social, económico y ambiental en Aragón.





