BDS Zaragoza considera que la campaña de boicot desarrollada contra la participación de la selección de Israel en el Campeonato de Europa B de rugby en silla de ruedas, celebrado entre el 27 y el 31 de mayo en Zaragoza, "cumplió plenamente sus objetivos". El colectivo destaca tanto las concentraciones celebradas durante el torneo como el aislamiento de la delegación israelí y denuncia el uso de fondos públicos para "normalizar las relaciones con el régimen israelí", además de criticar el "silencio institucional y mediático" en torno al campeonato.
La organización señala, tal y como ya contó AraInfo en su momento, que durante todos los partidos disputados por Israel se concentró frente al pabellón deportivo —Siglo XXI— en una protesta pacífica que, según afirma, fue creciendo en participación con el paso de los días y permitió visibilizar el rechazo a la presencia de la selección israelí.
"El equipo israelí permaneció aislado"
BDS Zaragoza subraya que los encuentros del combinado israelí se disputaron a puerta cerrada por motivos de seguridad, mientras que el resto de la competición fue de acceso libre y gratuito. Asimismo, asegura que el equipo israelí permaneció aislado del resto de delegaciones y accedió al recinto "con secretismo, escoltado por fuerzas de seguridad".
El colectivo destaca también los gestos de solidaridad mostrados, según su relato, por otras selecciones. En este sentido, afirma que el equipo irlandés dio la espalda durante la interpretación del himno israelí en el partido entre ambos conjuntos y que el jugador Alan Dineen se negó a participar. Igualmente, sostiene que la selección del Estado español rechazó compartir hotel con la delegación israelí.
Según BDS Zaragoza, la selección israelí tampoco participó en la ceremonia de entrega de medallas y optó por recoger en privado la medalla de bronce, dejando el podio incompleto.
La organización denuncia además el uso de fondos públicos para legitimar la presencia israelí en una competición deportiva europea celebrada en un espacio público y con financiación institucional. En este sentido, señala al Ayuntamiento de Zaragoza, al Gobierno de Aragón y a otras instituciones deportivas por, a su juicio, tratar de normalizar las relaciones con Israel.
Asimismo, critica la presencia durante varios días de miembros de Sefarad Aragón con una pancarta que, según indica, negaba el genocidio palestino, además de portar banderas israelíes y mantener "actitudes provocativas y de burla" hacia las concentraciones propalestinas. BDS Zaragoza recuerda que esta entidad recibe financiación del Ayuntamiento de Zaragoza.
Por último, la organización denuncia lo que considera un "silencio institucional y mediático" en torno al campeonato. Entre otros aspectos, asegura que los horarios de los partidos no se hicieron públicos hasta el último momento y que la programación de los encuentros de Israel se conocía una vez finalizaba el partido anterior. De hecho AraInfo publicó, con antelación a la difusión realizada por la propia organización del campeonato, las fechas y horarios de los encuentros de la fase de grupos.
BDS Zaragoza lamenta igualmente la escasa cobertura de algunos medios de comunicación aragoneses de la prueba deportiva, en contraste con las siete informaciones y piezas publicadas por AraInfo sobre el mismo, y sostiene que esta situación "sugiere un intento de ocultar al público la presencia israelí y las protestas" y supone, a su juicio, "un desprecio por el esfuerzo de los jugadores de rugby y por su afición".





