Más de 117 millones de personas en el mundo se encuentran desplazadas de sus países. Son hombres, mujeres, niños y niñas que han huido de sus hogares a causa de guerras, persecuciones, violencia y, en consecuencia, violaciones de derechos humanos, según los datos que ofrece el Consejo General de Trabajo Social.
En el Estado español, la Oficina de Asilo y Refugio (OAR), dependiente de la Dirección General de Protección Internacional del Ministerio del Interior, resolvió en 2025 un total de 160.951 expedientes de protección internacional. Esta cifra supone un incremento del 67% respecto al año anterior y es la más elevada desde la creación de la oficina, en 1992. De ellas, se formalizaron 144.396. Estas personas pasaron a tener derechos mínimos como solicitantes de asilo, pero tan solo se concedieron en el Estado español 7.838 estatutos de refugiados.
Las cifras oficiales no ponen rostro a las personas. Por eso, Amnistía Internacional en Aragón ha organizado un conversatorio este próximo miércoles, 24 de junio a las 18:30 horas, en el Ateneo Laico Stanbrook del zaragozano barrio Jesús, para conocer mejor la realidad de algunas personas que viven en nuestro país con el estatuto de refugiados: cómo llegaron a Aragón, cómo salieron de sus países y qué acogida han recibido.
En el acto participarán Pilar Orduña, coordinadora de Asuntos Humanitarios de Intermon-Oxfam en Aragón, Pilar Bernadó, directora en Aragón de Convive-Fundación CEPAIM, Ibrahim Abiat, presidente de Casa Palestina de Aragón y Kari Rojas Lanuza, nicaragüense asilado en el Estado español. Estará moderado por Braulio Abarca, miembro del grupo local de Zaragoza de Amnistía Internacional. El acto será retransmitido en streaming desde este enlace.
“Aragón es tierra de acogida. Pero ahora mismo, ante las amenazas de la ultraderecha, que llegan incluso desde el ámbito institucional, y los mensajes racistas y xenófobos que difunden, criminalizando a las personas por su procedencia y color de piel, debemos mantener firme nuestro compromiso con la defensa de los Derechos Humanos”, recalcan desde Amnistía Internacional.
La entidad de defensa de los derechos humanos recuerda que “trabajamos cada día para visibilizar las desigualdades, denunciar las políticas que estigmatizan a quienes huyen, y exigir a los gobiernos que estén a la altura de su responsabilidad. Porque acoger no es opcional: es un deber de justicia y humanidad. En este sentido, denunciamos el Reglamento de Retorno que acaba de aprobar el Parlamento Europeo con aplausos al grito “¡Send them back! - ¡Devuélvelos! -”, y que apuesta por un modelo punitivo basado en promover las detenciones y deportaciones de personas”, enfatizan desde Amnistía Internacional.
A su juicio, “en lugar de complacer los sentimientos racistas y xenófobos, la UE debería revertir su política migratoria y destinar recursos a la protección y la inclusión que fortalezcan las comunidades, defiendan la dignidad y garanticen que todas las personas puedan vivir con seguridad independientemente de su situación”.
Protesta contra la Ley mordaza
Una vez concluido el conversatorio tendrá lugar un acto de protesta contra la Ley Mordaza que sigue aplicándose y penalizando, en muchas ocasiones, a personas que defienden los derechos humanos: multas y sanciones a quienes protestan ante un desahucio o apoyan al pueblo Palestino son demasiado frecuentes, según denuncia la plataforma ‘No somos delito’. “En ocasiones, también se abusa de las identificaciones arbitrarias a personas racializadas. El próximo 1 de julio se cumplen once años de la entrada en vigor de esta ley”, concluyen desde Amnistía Internacional.






