La mentoría socioeducativa se consolida como una herramienta eficaz para combatir el abandono escolar y favorecer la inclusión educativa. Así lo reflejan los resultados del proyecto Puentes hacia el Futuro, una iniciativa desarrollada en el barrio zaragozano de Las Fuentes que conecta a alumnado de educación secundaria con estudiantes de la Universidad de Zaragoza para acompañarlas en su proceso formativo y personal. Las estudiantes valoran la experiencia con una puntuación media de 9,2 sobre 10 y el 85% desea continuar en el programa.
El programa, impulsado desde los IES Pablo Serrano y Grande Covián con la colaboración de la Universidad de Zaragoza y el apoyo del Gobierno de Aragón, se dirige a jóvenes en riesgo de exclusión social. A través de mentorías individualizadas, las universitarias actúan como referentes positivos, ofreciendo acompañamiento académico, apoyo emocional y orientación personal.
Según los datos presentados por la organización, el objetivo principal es prevenir el abandono escolar, fortalecer el bienestar emocional de las participantes y ampliar sus expectativas de futuro mediante relaciones de confianza sostenidas en el tiempo.
Tres ejes de intervención
La iniciativa se articula en torno a tres grandes ámbitos de actuación. El primero se centra en el crecimiento personal y el bienestar, trabajando aspectos como la gestión de los miedos e inseguridades, la fijación de metas personales, el registro de experiencias positivas y el desarrollo de una visión más optimista de las propias capacidades.
El segundo eje aborda el apoyo académico. En este ámbito se trabajan técnicas de estudio, planificación de tareas, preparación de exámenes y estrategias para reducir el estrés y la desmotivación asociadas al proceso educativo.
Por último, el proyecto fomenta la inclusión social y el ocio saludable mediante actividades culturales, participación en eventos comunitarios y el conocimiento de recursos del entorno, como centros cívicos, bibliotecas y otros espacios de participación social.
También destaca el desarrollo de competencias relacionadas con la autogestión, la autonomía personal y la capacidad para tomar decisiones, elementos considerados fundamentales para el éxito educativo y vital de las jóvenes participantes.

Resultados positivos en motivación, autonomía y rendimiento
Los datos recogidos muestran un impacto especialmente significativo en la motivación académica. El 100% de las personas participantes afirma sentirse más motivada para asistir a clase y completar con éxito sus estudios.
Además, todas las alumnas participantes señalan haber mejorado su capacidad para resolver conflictos de manera autónoma, reflejando una transformación en habilidades personales y sociales vinculadas a la confianza y la autoestima.
El proyecto también destaca una evolución positiva en la actitud de las jóvenes. Desde la organización explican que se ha producido una transición desde situaciones marcadas por el silencio o el retraimiento hacia formas de comunicación más fluidas y honestas, acompañadas de una mayor autonomía y capacidad de resolución de problemas.
Otro de los indicadores más relevantes es la consolidación de referentes positivos. El 83% de las alumnas identifica a su mentora universitaria como un modelo a seguir, evidenciando la importancia del vínculo generado durante el acompañamiento.
Los resultados apuntan igualmente a una mejora del rendimiento académico y a una reducción significativa del estrés asociado a los estudios gracias a la incorporación de herramientas de organización, planificación y técnicas de aprendizaje adaptadas a las necesidades de cada participante.
Una experiencia valorada con sobresaliente
La valoración global del programa por parte de las jóvenes participantes alcanza una puntuación media de 9,2 sobre 10. Las alumnas destacan especialmente la confianza generada en la relación con las mentoras y la utilidad práctica de los apoyos recibidos tanto en el ámbito académico como en el personal.
El nivel de satisfacción se complementa con otro dato significativo: el 85% manifiesta su deseo de continuar formando parte de la iniciativa en futuras ediciones.

Hacia la consolidación del programa
A la vista de los resultados obtenidos, las entidades impulsoras plantean avanzar hacia la institucionalización del proyecto para garantizar su continuidad y ampliación. Entre las necesidades identificadas figuran la consolidación de recursos económicos y becas, la disponibilidad de espacios y estructuras de coordinación estables y el reconocimiento académico de la labor desarrollada.
La experiencia desarrollada en el barrio de Las Fuentes de la capital del país evidencia el potencial de la mentoría socioeducativa como herramienta de transformación social, capaz de generar nuevas oportunidades para jóvenes que afrontan situaciones de vulnerabilidad, fortaleciendo su confianza, sus capacidades y sus expectativas de futuro a través de redes de apoyo construidas desde la educación y la comunidad.





