Iván David Machacón, afiliado a la CNT Uesca, ha hecho pública una carta abierta en la que denuncia su despido de la empresa Litera Meat, donde trabajó de forma ininterrumpida desde septiembre de 2019 hasta julio de 2025. El despido, producido tras reincorporarse de una baja médica, ha sido declarado improcedente por los juzgados.
Según explica el sindicato, Machacón ha decidido trasladar su caso a la opinión pública "con el fin de dar a conocer su caso y el de muchos otros compañeros de la empresa".
El contenido de la carta
En su escrito, dirigido a "la opinión pública, a las organizaciones sindicales, a las instituciones y a los medios de comunicación", relata que, después de casi seis años en la compañía, recibió la apertura de un expediente disciplinario por supuestas faltas "muy graves" y posteriormente fue despedido mediante burofax por una presunta baja producción y rendimiento laboral.
El trabajador sostiene que lo sucedido "no parece ser un hecho aislado". "A lo largo de los años he podido observar cómo otros trabajadores con una importante antigüedad en la empresa han sido despedidos mediante comunicaciones de contenido muy similar, siguiendo un patrón que, en mi opinión, merece ser analizado por las autoridades competentes y por los representantes de los trabajadores", afirma.
Machacón considera que su despido "no puede desvincularse" de su situación médica. En abril de 2025 se encontraba de baja como consecuencia de un accidente laboral sufrido en mayo de 2023, cuyas secuelas, asegura, continúan afectando a su salud. "Dichas lesiones hacían prever futuros procesos de rehabilitación y posibles nuevas bajas médicas derivadas de las exigencias físicas propias del trabajo desarrollado en el matadero", señala.
En la carta también expone las consecuencias personales y familiares derivadas de la pérdida del empleo. Explica que fue contratado bajo una oferta que incluía una vivienda vinculada al puesto de trabajo mediante la fórmula de salario en especie, ubicada en una zona rural despoblada. "La propuesta laboral se presentaba como una oportunidad para establecer un proyecto de vida estable en el territorio, contribuir a la fijación de población y formar parte de la comunidad local", recuerda.
"Mi familia y yo apostamos por ese proyecto. Nos instalamos en la comarca con la expectativa de construir un futuro basado en la estabilidad laboral y residencial que se nos ofrecía. Sin embargo, tras años de dedicación, esfuerzo y compromiso profesional, nos encontramos ante una situación de enorme incertidumbre", añade.
El afiliado de CNT Uesca subraya que su objetivo no es únicamente denunciar su situación particular, sino "dar visibilidad a una realidad que, según mi experiencia y lo observado durante estos años, también habría afectado a otros trabajadores". En este sentido, considera necesario "abrir un debate sobre las condiciones laborales, la protección de los trabajadores que sufren accidentes laborales y el impacto que determinadas decisiones empresariales pueden tener sobre las personas, las familias y el futuro de las zonas rurales que luchan contra la despoblación".
Asimismo, hace un llamamiento a las organizaciones sindicales, la Inspección de Trabajo, las administraciones públicas y los representantes políticos para que "escuchen estas situaciones y velen por el cumplimiento efectivo de los derechos laborales, especialmente cuando se trata de trabajadores que han sufrido accidentes de trabajo o procesos de incapacidad temporal".
"Detrás de cada despido no hay únicamente cifras o expedientes administrativos. Hay personas, familias, años de esfuerzo y proyectos de vida que merecen ser tratados con dignidad, respeto y justicia", concluye.




