Las familias del CEIP Catalina de Aragón han mostrado su "enorme preocupación e indignación" ante la decisión de la Administración educativa de cerrar dos vías en el centro de cara al próximo curso. Según denuncian, la medida afectará al paso del tercer curso al cuarto de Educación Primaria y de quinto a sexto, con consecuencias directas sobre las ratios y las condiciones educativas del alumnado.
En un comunicado, las familias advierten de que este recorte "afectará directamente" a estos niveles educativos, provocando "un aumento de las ratios y un claro deterioro de las condiciones educativas de nuestros niños y niñas".
Según explican, la ratio establecida en Zaragoza capital es de 19 plazas ordinarias y dos plazas ACNEAE (Alumnado con necesidad específica de apoyo) en cuarto de Primaria, y de 20 plazas ordinarias y dos plazas ACNEAE en sexto. Sin embargo, aseguran que, tras la supresión de las dos vías, las cifras quedarían ampliamente superadas, con "dos aulas de 23 alumnos y alumnas en cuarto y dos aulas de 24 y una de 23 en sexto".
Las familias subrayan además que "en ambos niveles se excede el número legalmente establecido de alumnado ACNEAE", una situación que consideran "especialmente grave y difícil de justificar desde cualquier criterio pedagógico o de atención a la diversidad".
Asimismo, destacan el trabajo realizado por el Equipo Directivo y el Claustro para tratar de evitar la medida. Según señalan, ambos han presentado "escritos, informes y alegaciones fundamentadas con datos objetivos, argumentos pedagógicos y la realidad diaria de nuestras aulas". En ese proceso, añaden, "se ha defendido el derecho de nuestro alumnado a recibir una educación pública de calidad y en condiciones dignas". No obstante, lamentan que "estas peticiones han sido ignoradas sin ninguna justificación".
Las familias consideran "inaceptable que se adopten decisiones de este calibre sin escuchar a la comunidad educativa ni valorar las consecuencias reales que tendrán sobre el aprendizaje, la convivencia y la atención individualizada del alumnado".
En este sentido, rechazan que la reducción de vías pueda considerarse una mera reorganización administrativa y sostienen que "supone perder recursos, perder calidad educativa y dificultar todavía más la labor docente y la atención a la diversidad". A su juicio, la medida implica "debilitar la escuela pública".
El comunicado defiende la necesidad de "una escuela pública de calidad, inclusiva y con recursos suficientes" y reivindica que el alumnado disponga de "aulas en las que puedan ser atendidos adecuadamente, docentes con capacidad real de acompañar sus aprendizajes y centros educativos que no se vean sometidos continuamente a recortes".
Las familias también alertan de las limitaciones de los espacios del centro para asumir el incremento previsto de alumnado. En este sentido, señalan que "las aulas no están acondicionadas para acoger a un número tan elevado de alumnos/as" y ponen como ejemplo "la situación de altas temperaturas que se están soportando este año", pese a contar actualmente con un número inferior de estudiantes al que habría si se ejecuta el cierre de aulas.
Por último, las familias del CEIP Catalina de Aragón consideran "fundamental que toda la sociedad aragonesa conozca esta situación" y las consecuencias que estas decisiones pueden tener "para el presente y el futuro de nuestros hijos e hijas".
Concentración
El AMPA del colegio ha convocado una protesta bajo el lema "En el Catalina no somos sardinas" este jueves, 4 de junio, a las 18:00 a las puertas del centro.






