Medalla es una banda construida desde múltiples aristas rotas que han ido conformando una interesante estructura ecléctica, en diez años de carrera y cinco discos.
Su evolución no se siente como caprichosa sin más, sino como un diálogo crítico entre distintas piezas del mismo engranaje en construcción. Desde la introspección y oscuridad de Duelo, al zarpazo metálico de Música Máquina, las piezas se han recompuesto en sus últimos discos para alcanzar un lenguaje propio, donde el inconformismo se ha consolidado como una especie de brújula creativa de la banda.
Cada disco es un reto, una ruptura buscada cuya única línea roja es la honestidad consigo mismos. Desde Barcelona, llegan este sábado 2 al CSA L'Argilaga de Massaliò.
Yo descubrí a Medalla con el disco Arista Rota, que me cautivó. Desde entonces os sigo. Con el tiempo ha sido como una premonición, y es que la portada es como la unión de diferentes aristas, o discos de estilos diferentes, pero todos unidos bajo el paraguas y el sonido Medalla. ¿Medalla nació con esta idea de experimentar y hacer discos diferentes, o es algo que va surgiendo? No es común pasar de un universo indie a uno heavy ¿Un proceso consciente, o una deriva inevitable?
Medalla nació como un proyecto que no estaba restringido a etiquetas concretas y siempre hemos intentado mantener esa máxima en todos nuestros discos. El heavy metal siempre ha sido una influencia para la banda, y era cuestión de tiempo que decidiéramos dar más presencia a estas influencias. Quien nos haya seguido durante estos casi 10 años de trayectoria creo que no le sorprenderá el giro en nuestro sonido. Ya habíamos incluido este tipo de influencias desde el primer disco al fin y al cabo. Para nosotros es un proceso consciente y es un ejercicio de inconformismo con nosotros mismos y una forma de autoimponernos retos creativos para mantener la maquinaria funcionando.
En cierta forma el quinto disco parece un reinicio, porque justamente habéis hecho el camino contrario a lo que se suele hacer. ¿Qué habéis querido romper, o con qué, exactamente?
"Música Máquina" lo planteamos como una ruptura, un antes y un después. Un despertar en toda regla. Después de un disco oscuro y profundo como "DUELO" teníamos ganas de agarrar las guitarras e intentar hacer el disco más agresivo y combativo posible. Lo típico es que las bandas tiendan hacia una fórmula más pop y nosotros precisamente hemos optado por el sendero de la mano izquierda.

Y yo diría que no me sorprendió ese cambio, parece como si después de “Duelo” estuviese esperando el disco heavy… no es explicable, pero en cierta forma lo sentí así… ¿Hay algo que consideréis “intocable” en Medalla?
En "DUELO" ya quisimos dejar esos tintes heavys, desde la intro a temas como "Jardín de Puñales", así que ibas bien encaminado. Al final cuando terminamos de componer un disco es inevitable que haya ideas flotando del siguiente, así que todo forma parte del mismo caldo de cultivo. Sobre si hay algo intocable creo que lo principal es que lo que hagamos sea honesto y sincero. Pero ante todo el medievo, siempre va a estar ahí de forma visual, narrativa o sonora.
Música máquina es un disco de metal pero que me da la impresión de que no se encuentra totalmente integrado en los circuitos del género ¿Cómo vivís esa dicotomía entre un último disco heavy, y una banda considerada indie por mucha gente?
Para empezar nunca nos hemos considerado indie. Creo que nuestra carrera y nuestras canciones distan mucho de esa escena, aunque tengamos canciones que puedan "encajar" en esa escena, siempre hemos sido unos bichos raros en ese ambiente. No solemos compartir referentes con las bandas del circuito indie, a excepción de Alcalá Norte, que es de las pocas bandas con las que puedo discutir sobre la discografía de Judas Priest. Nosotros vivimos con normalidad esa dicotomía, al fin y al cabo hemos hecho lo que sentíamos que queríamos hacer. El indie como tal nunca me ha dicho nada personalmente. Por poner un ejemplo, no hay banda que me dé más pereza que Los Planetas (no tengo nada en contra de ellos, simplemente no conecto).
En el punto en el que se encuentra Medalla como banda, ¿No pesa la autogestión? Es decir, sacar adelante todo el trabajo extramusical que conlleva una banda tiene que ser pesado en algunos momentos.
Autoeditarse no es fácil, requiere muchas horas y dedicación. A mí me compensa meterle ese extra de esfuerzo, porque el escenario contrario es estar con un sello discográfico que no puede dedicarle el mimo que siento que merece este proyecto. Con “DUELO” la gestión se me hizo más cuesta arriba, pero con este último disco siento que hemos dado un paso adelante y sabemos mejor que nunca lo que queremos y lo que necesitamos para poder seguir publicando música.
En Música Máquina, igual más que en los discos anteriores hay sensación de urgencia política. Creéis que en el momento actual la música, el arte, debe tomar posición política? En vuestras canciones en cierta forma lo hacéis, aunque no sea un mensaje directo, sino rodeado de lírica y poesía…
Precisamente yo creo que en “Música Máquina” la política está más presente que nunca. Estos últimos años están siendo duros y lo ingenuo sería obviar todo lo que está pasando en el mundo y en nuestro país cuando te pones a hacer arte. A mí al menos me apetece hablar de cosas que me preocupan profundamente como es el avance de la ultraderecha y los discursos de odio. No podemos normalizarlo, tenemos que señalarlo.
Si hay miedos en la banda…¿Qué os da más miedo, repetir fórmula o perder gente que os podía seguir?
A estas alturas de la película lo único que me da vértigo es que la banda se convierta en una ruina económica. Somos muy precavidos e intentamos hacerlo casi todo 100% DIY, por ejemplo con los vídeos. Todo está cada vez más caro y salir de gira nos supone un esfuerzo económico importante, te diría que nuestra máxima preocupación como banda hoy en día es vender entradas, y creo que es algo compartido por muchísimas bandas ahora mismo.
No sé como combinará Medalla todos los géneros en un único bolo… ¿Qué se va a encontrar quien vaya a veros?
Se va a encontrar una apisonadora de distorsión infernal. Si algo hacemos bien es darlo todo en directo. Nos gusta también presentar las últimas canciones, así que si vienes a vernos en directo escúchate a fondo el último disco que hayamos publicado.
¿Hacia dónde irá lo próximo de Medalla?
Como la maqueta de Metallica, metal up your ass.





