A apenas 25 km de la capital del país, Zaragoza, en la población de Mozota, se sitúa la sede de este nuevo proyecto educativo que pretende ofrecer a los niños y niñas que así lo deseen “una alternativa de educación respetuosa y al aire libre en contacto con la naturaleza y aprendiendo de todo lo que de ella se pueda extraer”, destacan sus promotoras.
La asociación-promotora surge por la necesidad de algunas familias del entorno y por el impulso y motivación de diferentes profesionales de la educación por ofrecer una educación “aprovechando el potencial educativo que la naturaleza ofrece para potenciar el desarrollo integral y armónico, la salud y el bienestar de los niños y niñas”.
Este proyecto educativo se va a impulsar en varios entornos naturales ubicados en la localidad de Mozota -Comarca Central-. “Principalmente la actividad se desarrollará en una finca particular con una extensión de unos 5.000 m2 que dispone de amplia vegetación y un ‘refugio’ donde poder guarecerse en caso de clima adverso o si la actividad así lo requiere”, destacan desde la entidad promotora, y añaden que “también utilizaremos un espacio de bosque a su paso del río Huerva por esta localidad conocido con el nombre de ‘Bosque Sonoro’. En él se pueden encontrar diferentes elementos vivos y naturales como son árboles, río, pradera, flores y animales”.
Asimismo, anuncian que “se dispondrá de un espacio de refugio para poder resguardarse en caso de condiciones meteorológicas adversas y necesidades de los niños y niñas, acondicionado con diferentes propuestas de juego proporcionando un espacio acogedor y cálido con recursos materiales adaptados al momento evolutivo del grupo”.

Actualmente, los proyectos que se están desarrollando en el curso 25-26 son los siguientes: grupo en la naturaleza, una propuesta anual para niños y niñas entre 4 y 12 años para vivir un sábado al mes en la naturaleza, la Peketribu, una propuesta semestral para niños y niñas entre 0 y 4 años para vivir un domingo al mes en la naturaleza. Y festividades estacionales en familia, encuentros en la naturaleza para celebrar las festividades de la rueda del año en sintonía con los ciclos de la naturaleza.
Además, organizan “las semanas” de verano, invierno y primavera en la naturaleza, una propuesta para ofrecer una alternativa y posibilidades de juego, movimiento, exploración, creatividad, conexión y disfrute en la naturaleza “tras haber transcurrido un trimestre escolar en un espacio limitado y desconectado del entorno natural y el aire libre en un ambiente entre libertad, límites y respeto”, subrayan.
Finalmente, anuncian que “a partir del curso 26-27 la apuesta es crear y desarrollar el proyecto de Bosque-Escuela íntegramente”.





