La asamblea de trabajadores y trabajadoras de los centros de protección y reforma de menores de Aragón asegura que “la situación no es fruto de la casualidad. Es consecuencia directa de decisiones empresariales que han preferido mirar hacia otro lado antes que asumir su responsabilidad y sentarse a negociar un convenio aragonés digno”.
Señalan “con claridad, a quienes están bloqueando esta situación”, Rey Ardid, Ozanam y Kairos. “Son las tres empresas mayoritarias del sector en Aragón. Son aragonesas. Tienen capacidad suficiente para constituir una patronal aragonesa y abrir una mesa de negociación real. Si no existe esa mesa es porque no quieren que exista”, enfatizan.
“Mientras tanto, seguimos trabajando con plantillas inestables, alta rotación, falta de consolidación en los equipos y un deterioro evidente del clima en los centros, lo que provoca un sobresfuerzo en la profesionalidad de los trabajadores y esto influye en la calidad de la labor e intervención educativa. Nuestro trabajo se basa en el vínculo, la continuidad y la coordinación profesional. Nuestra vida está en juego”, recalcan desde la asamblea de trabajadores y trabajadoras.
“Sin estabilidad, no hay proyecto educativo, y lo saben”
Las plantillas de los centros de protección y reforma de menores de Aragón subrayan que “la salida de Rey Ardid de la patronal estatal no ha sido una solución, ha sido una huida hacia adelante que deja a trabajadores sin marco de negociación y profundiza el vacío actual. No vamos a permitir que el desorden empresarial lo paguemos nosotros”. “Las empresas en complicidad con el Gobierno de Aragón, han tenido tiempo para actuar. Han tenido margen para liderar una solución. Han preferido el inmovilismo”, reiteran.
La huelga no es una amenaza: es una respuesta
“No vamos a seguir sosteniendo con nuestro esfuerzo y nuestra salud un modelo que las empresas no quieren ordenar. No vamos a normalizar la precariedad, ni la improvisación, ni el bloqueo interesado. Exigimos la constitución inmediata de una patronal aragonesa y la apertura de una mesa de negociación para un convenio aragonés”, concluyen.





