El vecindario del parque Bruil denuncia "el incumplimiento sistemático de la ordenanza de protección del arbolado urbano por parte de la empresa Mariano López Navarro (MLN), adjudicataria de las obras de renovación de colectores que afectan al parque Bruil y a la desembocadura del Huerva". Así lo afirma la nota remitida a AraInfo por las asociaciones vecinales de ‘Parque Bruil San Agustín’ y de la Madalena ‘Calle y Libertad’, secundada también por la Asociación Cultural Barrio Verde.
"Los vecinos y las vecinas de la zona han presenciado numerosas actuaciones que están dañando el arbolado", denuncian las entidades de la zona. Explican que "la normativa prohíbe expresamente acumular aperos o materiales pesados en la base de los árboles, así como enterrarlos con los materiales extraídos de la excavación, dañar las raíces, o talarlos para hacer más cómodo el acceso de las máquinas".
Lo último en "caldear el ambiente", ha sido la excavación de una zanja longitudinal al Huerva que "ha cortado las raíces de numerosos árboles". Las asociaciones recuerdas que "el suelo del parque Bruil está afectado de armillaria, un hongo parásito que aprovecha las heridas en los árboles para infectarlos y matarlos". De ésta manera, y como ya pasó durante las obras de 2014, la combinación de las heridas producidas durante las obras, junto con la afección fúngica, "condena a los árboles de nuestro parque". Lamentando que terminarán "secos" en "un corto periodo de tiempo".
Denuncian, además, que "estos días se están echando toneladas de gravas al río, que se han dejado en grandes montoneras, en una zona con álamos, provocando la compactación del suelo y daños para las raíces. Además, estos árboles se encuentran ya muy debilitados, puesto que durante el verano la empresa no realizó el riego de los que quedaban dentro de intervención, como era su obligación".
En opinión de las tres entidades, "nadie asumirá la responsabilidad cuando éstos árboles se sequen, se invocará a la fatalidad sin indagar las causas, que es el incumplimiento de la normativa de protección al arbolado y la falta de sensibilidad de los responsables de la obra". Y lamentan que "este mismo problema se está viendo en otras zonas de la ciudad donde se han realizado obras recientemente, como en la plaza Santa Engracia".

Los vecinos y las vecinas del Parque Bruil y las asociaciones vecinales y culturales de la zona, piden al Ayuntamiento que "haga cumplir la normativa a las constructoras, impidiendo más afecciones y sancionando las malas prácticas".
"Necesitamos que cese la degradación del Parque Bruil, única zona verde de los barrios de la Magdalena y Tenerías, y muy visitado también por el vecino barrio de Las Fuentes", reivindican. Sostienen, también, que "el anuncio de la alcaldesa de la ciudad de que se plantarán cien árboles en el parque Bruil" les parece "insuficiente, si consideramos que se han perdido mas de quinientos en los últimos años, y que obras están ocasionando numerosas bajas entre los que quedan".
"Los barrios históricos no queremos ser ciudadanos de segunda, necesitamos zonas verdes en buen estado, y tenemos derecho a ellas", concluyen.







