Recetas para la vida es una propuesta del colectivo Bosque Anouk, formado por los artistas y gestores culturales Sara Broto y David Feroce, que rescata canciones, refranes, juegos y, por supuesto, recetas tradicionales de cada pueblo y barrio. En su última intervención el colectivo lo ha impulsado junto al Ayuntamiento de Alhama de Aragón y a la Diputación de Zaragoza, como proyecto artístico y comunitario para atender la soledad en las personas mayores.
A partir de esos fragmentos de memoria, el proyecto se materializa en esta ocasión en una instalación artística y mural cerámico junto a la emblemática fuente del Chorrillo de la localidad zaragozana. Durante varios encuentros con la Asociación de Mujeres de Alhama de Aragón, el colectivo recogió recuerdos y saberes compartidos, tejiendo recetarios “para la vida” con materiales reciclados. Todo el pueblo se unió: la empresa Oñate donó las baldosas, la panadería Alhama cedió su horno, y las vecinas aportaron su tiempo, sus historias y su humor.
“Cada vez que escuchábamos una canción o una anécdota, sentíamos que no estábamos recogiendo solo palabras, sino una forma de cuidar, una forma de estar juntas. Mirar al pasado es la mejor y única forma sostenible de mirar al futuro”, explica Sara Broto. “La memoria de los pueblos es un tejido vivo. Lo que hacemos es protegerlo, darle un lugar visible y bello para que siga respirando”, apunta David Feroce.
El proyecto, se enmarca en este caso dentro de las iniciativas del Ayuntamiento y la DPZ para combatir la soledad no deseada y poner en valor la memoria colectiva, pero ha sido llevado también a barrios y localidades de Castilla y León, Aragón y Catalunya, y próximamente llegará a la Comarca de las Cinco Villas y al Maestrazgo.
Bosque Anouk combina arte, territorio y ecología en todas sus obras. Recientemente inauguraron junto a otros artistas una exposición en el Centro de Arte y Tecnología Espronceda, en Barcelona, dentro del proyecto europeo E-ART, centrado en la relación entre arte y medio ambiente. Sus piezas reclaman la protección de mares y ríos frente a la contaminación, y ahora, en Alhama, también la protección de las memorias que nos sostienen.
“Cuando nos despedíamos —recuerda David— nos volvimos a encontrar a las mismas mujeres en mitad de la calle, compartiendo la receta de unos canelones con el nuevo recetario que habían construido con sus propias manos”. “Ahí entendimos que el arte, cuando se hace desde el afecto, sigue latiendo en la vida cotidiana”, añade Sara.
Actualmente, David Feroce expone en la Feria de Arte Saraqusta de Zaragoza, mientras Sara Broto se encuentra realizando nuevas creaciones sonoras y visuales junto a otros reconocidos músicos del panorama estatal.




