El pasado día 3 se celebró en Zaragoza el Congreso de la Sociedad Española de Investigaciones Quirúrgicas organizado por el Servicio de Cirugía General del Hospital Royo Villanova (doctores Juan Luis Blas Laína y José Fernando Trebollé).
Se desarrollaron cuatro mesas de ponencias con 19 ponentes y 12 moderadores, se presentaron 21 comunicaciones orales y 14 poster y hubo dos conferencias, una en honor al profesor Figuera Aymerich y otra sobre la infección quirúrgica.
Un auténtico torrente de información y debate con un planteamiento global muy inteligente abordando desde la multilateralidad consustancial a los procesos quirúrgicos e investigadores (cirujanas, anestesiólogas, intensivistas, internistas, urólogos, digestólogos, cirujanos torácicos y cardíacos, médicas residentes, ingenieros informáticos y mecánicos, físicos, ingenieras biomédicas, expertas en calidad asistencial, cirujanos veterinarios y enfermeras de áreas quirúrgicas), sobre numerosos temas de vanguardia investigadora en biomedicina que se desarrollan en nuestro país.
Apunto algunos de los asuntos que se abordaron en el congreso: la transversalidad en el proceso quirúrgico, la realidad y el posible devenir de la inteligencia artificial en la medicina y la salud, la computación cuántica, la infección quirúrgica, novedades en las distintas especialidades quirúrgicas, en biomedicina y en el trasplante de órganos, el cometido de las líderes, tutores y mentores en los servicios, innovaciones en simulaciones interdisciplinarias en momentos críticos, cirugía robótica, fotoinmunoterapia, nuevos dispositivos quirúrgicos, estudios sobre tejidos artificiales biocompatibles, nuevos biomarcadores para diagnóstico tumoral, células madre, impresoras 3D con elementos biológicos, uso de la realidad aumentada y de la tecnología 3D inmersiva, videos sintéticos, estudios ergonómicos sobre la fatiga muscular de los cirujanos, rehabilitación por musicoterapia… y la presentación de diversos casos clínicos con terapias quirúrgicas y médicas innovadoras.
Como dije anteriormente un auténtico aluvión de sabiduría concentrada que nos informó del complejo y muy esperanzador mapa de avances científicos del que, habitualmente, nos falta mucha información. Nos abrió las mentes y fue una experiencia pedagógica maravillosa.
Además los ponentes demostraron un altísimo nivel científico y una estupenda habilidad comunicativa que facilitaron muchísimo la comprensión de temas intrincados y, sorprendentemente, muy jóvenes la mayoría. Un evento científico de primera categoría.
Ha sido la primera vez que el congreso de la SEIQ se celebra en Aragón y la primera vez en España que se delega su organización en un pequeño hospital enteramente público gracias a su prestigio en nuestro entorno profesional. Un honor para el Royo Villanova y para Zaragoza.
Pero apenas hemos visto referencias en los medios importantes de comunicación, ni se han hecho eco los organismos oficiales ni las instituciones de investigación de nuestra comunidad. Ya nos tienen acostumbrados a ello. Una verdadera lástima (por no llamarlo bochorno). Para cualquier partido de fútbol de segunda o cualquier fútil ocurrencia de algún contertulio de la tele basura se gasta muchísima más tinta y horas de grabaciones.





