CCOO ha manifestado su “moderada satisfacción tras la conclusión del periodo de consultas del Expediente de Regulación de Empleo (ERE) en Covisian Calatayud”, que ha finalizado “con un acuerdo respaldado por la mayoría de la representación legal de los trabajadores”.
El pacto alcanzado este pasado 1 de octubre “permitirá que la mayor parte de los 62 despidos previstos se realicen de forma voluntaria, reduciendo así al mínimo los ceses forzosos. Además, se ha conseguido establecer una protección especial para los colectivos más vulnerables dentro de la plantilla”, destallan desde el sindicato.
Entre las mejoras más relevantes, CCOO Aragón subraya “el incremento de la indemnización por despido hasta los 28 días por año trabajado, una condición que mejora significativamente las salidas respecto a la propuesta inicial de la empresa”, por lo que dicen estar “moderadamente satisfechos con el resultado de la negociación. Nuestro objetivo prioritario ha sido reducir al máximo los despidos forzosos y garantizar las mejores condiciones posibles para los trabajadores afectados, especialmente para quienes atraviesan situaciones más delicadas”.
Fuentes de CCOO han destacado que “pese a la dureza que supone la pérdida de empleo, la negociación ha servido para amortiguar el impacto del ERE en las familias trabajadoras y marcar un precedente en defensa de sus derecho”. Finalmente, CCOO se compromete “a vigilar el cumplimiento del acuerdo y a seguir trabajando en la defensa de los intereses de la plantilla de Covisian.
Por su parte, el SOA explica que finalizaba “una última jornada de negociación del ERE decepcionante con todo ‘atado y bien atado’ por la dirección de la empresa y CCOO que, ya en la penúltima jornada, avaló y validó las causas presentadas por la empresa”. “Veníamos de ‘sentir’ a gran parte de la plantilla que fue convocada este sábado, en una asamblea ‘informativa’ muy caliente, donde la gran parte de los asistentes manifestaron su disconformidad con el acuerdo alcanzado por CCOO con la dirección de la empresa”. Para SOA “el único mandato, es el que la plantilla debería haber refirmado en un referéndum y al que CCOO, no ha querido dar voz”.
“Con este panorama comenzaba la última jornada de negociación, a las 12:00 horas de este pasado miércoles, con la empresa ansiosa por transformar el preacuerdo, avalado por CCOO, en acuerdo. Recordemos que las condiciones, para aquellos voluntarios y voluntarias que han decidido salir de la empresa, 38 del servicio de MasMovil y 10 de Vodafone, es de 28 días por año trabajado sobre el salario anual con un tope de 14 mensualidades”, detallan desde el Sindicato Obrero Aragonés.
“Como ya dijimos, entendíamos que esta ‘oferta’ es deficiente para el esfuerzo realizado por la plantilla durante más de una década, han dado su mejor versión para engordar las arcas de Covisian. Una vez conocidos la masa de voluntarios que se adherían al preacuerdo, la dirección de la empresa ha vuelto a poner dos personas más encima de la mesa pasando a ser afectadas 64 personas, en vez de 62, como se había finalizado la jornada anterior al adherirse dos miembros de la RLT al acuerdo. Tras la presión de SOA, la composición de la RLT no se verá afectada y los salientes serán sustituidos por los restantes integrantes de las listas electorales. De igual forma, los 14 forzosos que salen de la empresa, han sido elegidos, según la empresa, por su baja productividad cuando realmente han sido elegidos por sus altos niveles de absentismo”, desgranan.
Así pues, desde SOA entienden que “la RLT, no puede sentirse orgullosa de un acuerdo que deja sin alternativa ocupacional a 62 personas, no consigue trasladar nuevos servicios al exiguo nuevo centro de trabajo de Calatayud, no frena la destrucción de empleo en una comarca muy castigada por el desempleo y sin tejido industrial e impone la presencial en el centro de trabajo de Calatayud”.
“Nuestro objetivo ha sido, y es, salvar el centro de trabajo de Calatayud con el mantenimiento del máximo de puestos de trabajo posible y vamos a seguir luchando porque no nos veamos en un corto espacio de tiempo con un ERE de cierre. Por responsabilidad con la plantilla que defendemos no firmamos el ERE”, enfatizan desde el SOA.
Por último, aseguran entender “la desafección generalizada que el pueblo trabajador aragonés tiene con la clase política. Una clase política que vive alejada de quienes dicen representar”.




